CAPÍTULO XXII
LA LEY DE RECURRENCIA
Amigos míos, la plática de hoy versará sobre la "Ley de
Recurrencia".
Al retornar el Ego, al reincorporarse, todo vuelve a ocurrir tal como
sucedió más las consecuencias buenas o malas. Indubitablemente existen variadas
formas de la Gran Ley de Recurrencia; en esta plática nos propondremos estudiar
esas variadas formas...
Se repiten diversas escenas de nuestras vidas anteriores, ya en espiras
más elevadas, ya en espiras más bajas.
La Espiral es la Curva de la Vida y está simbolizada siempre por el
Caracol. Nosotros somos malos caracoles entre el seno del Padre.
Obviamente nos desenvolvemos, evolucionamos e involucionamos en la Línea
Espiral de la Existencia.
Otra forma de Recurrencia podemos evidenciarla en la historia de la
Tierra y de sus razas...
La Primera Subraza de nuestra actual Raza Aria se desenvolvió en la
meseta central del Asia, y tuvo una poderosa Civilización Esotérica.
La Segunda Subraza floreció en el sur de Asia, en la época pre-Védica, y
entonces se conoció la Sabiduría de los Rishis del Indostán y los esplendores
del antiguo Imperio Chino, etc., etc.
La Tercera Subraza se desenvolvió maravillosamente en Egipto, Persia,
Caldea, etc.
La Cuarta Subraza resplandeció con las civilizaciones de Grecia y Roma.
La Quinta fue perfectamente manifestada con Alemania, Inglaterra y otros
países.
La Sexta resultó de la mezcla de los Españoles con las Razas Autóctonas
de Indo-América.
La Séptima está perfectamente manifestada en el resultado de todas esas
mezclas diversas de razas, tal como hoy lo podemos evidenciar en el territorio
de los Estados Unidos.
Ostensiblemente, las Siete Ramas del Tronco Ario ya existen plenamente,
y eso está completamente demostrado.
Los estudios que hemos realizado en el Mundo Causal, nos han permitido
verificar correctamente, hechos concretos, asombrosos para nuestra humanidad
actual.
Como quiera que cada una de las Grandes Razas que han existido en el
mundo han terminado siempre con un gran cataclismo, podemos deducir lógicamente
que esta nuestra Raza Aria habrá de terminar muy pronto también con otro
tremendo cataclismo.
Estamos hablando de la Ley de Recurrencia en una forma superior, y
seguiremos concretando para mejor comprensión.
Después de la Gran Catástrofe que se avecina, la Tierra volverá a ser
habitada con gentes selectas.
Al llegar a esta parte de nuestra plática, debo decirles a ustedes en
forma enfática, que la Futura Raza que habrá de poblar la faz de la Tierra,
está ahora siendo creada intencionalmente por los Hermanos de la Fraternidad
Oculta. El modus operandi de esta creación nueva es muy especial.
Quiero que ustedes sepan que viajeros cósmicos provenientes de otros
mundos, nos visitan constantemente, y que ya están llevándose la "semilla
selecta" de los Humanoides.
Hace algún tiempo, algunos periódicos del Brasil dieron un informe muy
interesante: Cierto campesino brasileño que febrilmente trabajaba arando la
tierra, fue de pronto sorprendido por algunos extraterrestres que le condujeron
al interior de una nave cósmica, posada ésta en un lugar cercano dentro de la selva.
Científicos extraordinarios, hermanos del espacio, lo examinaron
cuidadosamente y hasta le extrajeron un poquito de sangre con el propósito de
analizarla. Luego metieron al campesino dentro de una recámara especial de la
nave. El labriego aquel, perplejo, atónito, confundido, acostado sobre un
lecho, aguardaba un no se qué...
Algo inusitado sucede luego: Una extraña mujer de cabello dorado y piel
amarilla, como la de los chinos, desprovista de cejas, se acostó junto al
trabajador aquel y lo sedujo sexualmente; consumado el acto, el campesino fue
sacado de la nave y ésta se alejó a través del infinito espacio.
Muchos otros casos similares han ocurrido en diversos lugares del mundo.
Además, se habla constantemente de desapariciones misteriosas, tripulaciones
aéreas o marítimas que se han perdido para siempre y sin explicación alguna.
Todo esto nos invita a la reflexión; todo esto nos hace comprender que
los Hermanos Mayores de la humanidad están llevándose la semilla para cruzarla
con gentes de otros mundos.
Así es como los Dioses Santos ya están creando la Futura Gran Raza; la
Sexta Raza Raíz, que habrá de poblar la Tierra después de la Gran Catástrofe
que se avecina.
Será un tipo de gente nueva, mezcla de terrícolas con extraterrestres,
una humanidad resplandeciente.
He ahí pues, distinguidos hermanos, el personal con el cual se habrá de
formar la futura Jerusalem de la cual habla el "Apocalipsis" de San
Juan.
Es incuestionable que entonces resucitarán las gloriosas Civilizaciones
Esotéricas de la antigüedad.
En la Primera Subraza de la Futura Gran Raza Raíz, por Ley de
Recurrencia, surgirán de entre el caos las poderosas culturas de la Primera
Subraza Aria, pero en una espira de tipo superior.
En la futura Segunda Subraza, resucitará la civilización que floreció en
la India milenaria (antes de los Vedas) y en la China antiquísima.
En la Tercera Subraza habrá un nuevo Egipto, nuevas pirámides, nuevo
Nilo, y resucitará la Civilización Egipcia; entonces se reencarnarán los
antiguos faraones y millares de Almas provenientes de aquella gloriosa cultura
regresarán del Amenti con el propósito de revivir los Misterios Hieráticos del
país asoleado de Kem.
También volverán a resplandecer por aquella edad los Misterios de
Caldea, Asiria, Babilonia, Persia, etc., pero en una espira superior dentro de
la Gran Línea Espiral de la Vida.
En la Cuarta Subraza de la Tierra del mañana, resucitarán los Misterios
de Grecia y de Roma, con la ventaja de la espiral superior de la existencia.
En la Quinta Subraza volverá a aparecer cierta mecanicidad peligrosa;
resucitará la Civilización de Ingleses, Alemanes, etc., con las ventajas de ser
más Espiritual por el hecho concreto de estar colocada sobre una espiral
superior.
En la Penúltima Subraza de aquella Gran Raza Raíz del mañana, podrá
verse algo parecido al Mundo Latino, pero con un aspecto más elevado, más
digno, más Espiritual.
La Subraza final de aquella Futura Raza Raíz, aunque muy tecnificada, no
tendrá el grosero materialismo de esta Edad Negra del Kali-Yuga. Así es pues,
amigos, como trabaja la Ley de Recurrencia, moviéndose en la Espiral de la
Existencia.
Pensemos ahora en la Ley de Recurrencia de los mundos, en los espacios
estrellados, en el inalterable infinito.
Todo lo que sucedió en la vieja Luna, en ese satélite que ilumina la faz
de la Tierra durante las horas nocturnas, se está repitiendo ahora mismo en
nuestro planeta Tierra.
Con otras palabras afirmaré lo siguiente: Toda la historia de la Tierra
y de sus razas desde el amanecer de la vida, es una repetición de la historia
de los Selenitas que otrora habitaran aquel satélite, cuando aún estaba vivo y
tenía vida en abundancia.
Ved pues, señores y señoras, como trabaja la Ley de Recurrencia en todos
los rincones del espacio infinito.
Pasemos ahora a estudiar el modus operandi de esta Gran Ley en el Animal
Intelectual equivocadamente llamado hombre.
Al reincorporarnos, al regresar, al retornar repetimos detalladamente
todos los acontecimientos de nuestra pasada y pasadas existencias.
Existen sujetos de rigurosa repetición, casos concretos de Egos que
retornan durante muchos siglos en el seno de una misma familia, ciudad y
nación.
Esos son los que debido a la incesante repetición de lo mismo, pueden
predecir con absoluta claridad lo que les aguarda en el futuro. Esos son los
que pueden decir, por ejemplo: "Me casaré a los 30 años, tendré una mujer
de tal color, de tal estatura, tantos hijos, mi padre morirá a tal edad, mi
madre a tal otra, mi negocio fructificará o fracasará, etc., etc.", y es
claro que todo esto se viene después a suceder con exactitud asombrosa.
Son personas que se saben su papel a fuerza de tanto repetirlo, que no
lo ignoran. ¡Y eso es todo!
Entran en este asunto también los "Niños Prodigio" que tanto
asombran a las gentes de su época; por lo común, se trata de Egos que ya se
saben su oficio de memoria y que al retornar lo hacen a la maravilla desde los
primeros años de su infancia.
Es asombrosa la Ley de Recurrencia. Las personas normales, comunes y
corrientes repiten siempre sus mismos dramas. Los cómicos, una y otra vez en
cada una de sus vidas sucesivas repiten las mismas payasadas. Los perversos se
reincorporan continuamente para repetir incesantemente las mismas tragedias.
Todos esos eventos propios de las existencias repetidas, van acompañadas
siempre de las buenas o malas consecuencias, de acuerdo con la Ley de Causa y
Efecto.
Volverá el asesino a verse en la horripilante ocasión de asesinar, mas
será asesinado. Volverá el ladrón a verse con la misma oportunidad de robar,
pero será metido en la cárcel. Sentirá el bandido el mismo deseo de correr, de
usar sus piernas para el delito, pero no tendrá piernas, nacerá inválido o las
perderá en cualquier tragedia. Querrá el ciego de nacimiento ver las cosas de
la vida, aquellas que posiblemente le condujeron a la crueldad, etc., pero no
podrá ver. Amará la mujer al mismo marido de su vida anterior, a aquel que
posiblemente abandonó en el lecho de enfermedad para irse con cualquier otro
sujeto, mas ahora, el drama se repetirá a la inversa, y el sujeto de sus amores
partirá con otra mujer, dejándola abandonada. Volverá el salteador de caminos a
sentir el deseo de correr, de huir, clamará posiblemente en estado de delirio
mental, revestido con un nuevo cuerpo de naturaleza posiblemente femenino,
tendrá delirios extraños, no podrá huir de sí mismo, enloquecerá, será un
enfermo mental, etc., etc. Así, amigos, así trabaja la Ley de Recurrencia
incesantemente...
P- Maestro, un país que fue afectado por la violencia tanto tiempo, ¿se
debe a la Ley de Recurrencia?
R- Obviamente, la violencia de las multitudes en ese país fue la
repetición de violencias similares ocurridas en un pasado caótico; piénsese en
las guerras civiles ocurridas en épocas anteriores a la sucedida violencia;
guerra de partidos políticos de derecha e izquierda, repitiéndose en el
presente como resultado del pasado. He ahí la Ley de Recurrencia.
P- Maestro, si una persona ha sido correcta, si se ha comportado como
todo un ciudadano en el cumplimiento de sus deberes, ¿cómo operaría en él la
Ley de Recurrencia en su próximo retorno?
R- Amigo, amigos, no me digan ustedes que ese fulano haya sido un
dechado de virtudes, un pozo de santidad. Por magnífico ciudadano que haya sido,
tuvo sus muy humanos errores, sus escenas, sus dramas, etc., y es claro que en
todo esto hay repetición en su nueva existencia más las consecuencias; así es
como opera la Ley de Recurrencia.
P- Venerable Maestro, hay cierta confusión en cuanto a la relación entre
la Ley del Karma y la Ley de Recurrencia porque tengo el concepto de que con la
terminación del Karma se terminará la Ley de Recurrencia, ¿quisiera aclararme
este punto?
R- Amigos, en modo alguno puede existir confusión entre las Leyes de Recurrencia
y Karma, puesto que ambas son lo mismo con diferente nombre. Indubitablemente,
el Karma trabaja sobre bases firmes; no es sino un efecto de la causa que
nosotros mismos sembramos. Por lo tanto, tiene que repetirse el hecho en sí
mismo, más los resultados buenos o malos.
P- Maestro, personas que aparentemente no han hecho mal a nadie sufren
por carencias económicas. ¿Tiene esto que ver con la Ley de Recurrencia?
R- Distinguidos amigos, señores y señoras, el Padre que está en secreto
puede estar cerca de nosotros o lejos. Cuando el hijo anda mal, el Padre se
aleja y entonces aquél cae en desgracia; sufre por falta de dinero, pasa
terribles necesidades, no se explica por sí mismo el motivo de su miseria.
Ostensiblemente, tales personas creen no haber hecho mal a nadie; si estos
recordaran sus vidas anteriores podrían evidenciar por sí mismos el hecho
concreto de que anduvieron por pasos perdidos, posiblemente se entregaron al
alcohol, a la lujuria, al adulterio, etc.
El Padre que está en secreto, nuestro propio Espíritu Divino puede
darnos o quitarnos. Él sabe muy bien lo que merecemos, y si no tenemos
actualmente dinero es porque El no quiere dárnoslo; nos castiga para nuestro
bien.
"Bienaventurado el hombre a quien Dios castiga". El Padre que
quiere a su hijo le castiga siempre para su bien.
En el caso concreto de esta pregunta, la víctima de los sufrimientos
repetirá las escenas del pasado más las consecuencias: Pobreza, dolor, etc.,
etc.
P- Maestro, ¿la Ley de Recurrencia se termina con las 108 Vidas?
R- Amigos, concluido el ciclo de humanas existencias asignadas a toda
Alma, concluye también la Ley de Recurrencia en los Abismos Infernales,
repitiéndose escenas Humanoides, estados animalescos, vegetaloides y
mineraloides.
Antes de alcanzar el estado humanoide, pasamos por los Reinos mineral,
vegetal y animal; pero al entrar al Abismo, vencido el ciclo de humanas
existencias, se repiten nuevamente los estados animalescos, vegetaloides y
mineraloides. Así trabaja la Ley de Recurrencia.
P- Maestro, ¿el que logra liberarse de la Rueda del Samsara ya no repite
la Ley de Recurrencia?
R- Con el mayor gusto voy a responder a la dama que ha hecho la
pregunta... Quiero que ustedes sepan, señores y señoras, que la Ley de
Recurrencia, en su forma superior, corresponde a la Ley de la KATANCIA (Karma
Superior).
Tienen los Dioses Santos que repetir escenas cósmicas de antiguos
Mahamvantaras en cada nuevo Gran Día que amanece, más las consecuencias.
Recordad que los Dioses también se equivocan. Aquellos Individuos
Sagrados que en el presente período terrestre le dieron el Abominable Organo
Kundartiguador a la humanidad, repitiendo dramas semejantes, pagarán sus
equivocaciones en el futuro Mahanvantara.
Nuestra Tierra actual, junto con la humanidad que la puebla, es el
resultado del Karma Cósmico, y repite incesantemente los períodos históricos de
la Luna antigua junto con los resultados cósmicos.
Cualquier Gran Iniciado podrá verificar por sí mismo el hecho concreto,
claro y definitivo de que los antiguos habitantes de Selene fueron ciertamente
crueles y despiadados.
Los resultados los tenemos a la vista, en las páginas negras de la negra
historia de nuestro afligido mundo terráqueo.
P- Maestro, ¿cuáles son los que están libres de la Ley de Recurrencia?
R- Mirad la Ley de Recurrencia en sus aspectos superiores e inferiores
de la Gran Vida. Podemos aseverar solemnemente que sólo quedan libres de la Ley
de Recurrencia aquellos que logran cristalizar en su naturaleza íntima las Tres
Fuerzas Primarias del Universo.