CAPÍTULO X
SEXTA ESFERA SUMERGIDA O DE JÚPITER
Distinguidos amigos, vamos hoy a estudiar con entera claridad el Sexto
Círculo Dantesco o de Júpiter, sumergido bajo la epidermis del planeta Tierra.
Incuestionablemente, esta Región Infra-dimensional es aún mucho más
densa que las cinco anteriores, debido a su constitución atómica.
Es bueno saber que cada átomo del Sexto Círculo Dantesco, lleva en su
vientre 576 átomos del Sagrado Sol Absoluto.
Indubitablemente, tal tipo de átomos, extremadamente pesados, son la
causa causorum de una materialidad tremenda.
Las gentes que viven sumergidas en esta Región Infernal, obviamente,
están controladas por 576 Leyes, lo cual hace de sus existencias algo demasiado
complicado y difícil.
El tiempo se vuelve espantosamente lento en esta Región; cada minuto
parece siglos, y por ende, la vida se hace tediosa e insoportable.
Si analizamos cuidadosamente la vibración jupiteriana en su aspecto
trascendental planetario, descubrimos esa fuerza misteriosa que da el Cetro a
los Reyes y la Mitra a los Jerarcas de las diversas religiones confesionales.
Es pues el planeta Júpiter, en el espacio infinito, extraordinariamente
místico, regio y sublime.
Su antítesis, en la Infra-dimensión Sumergida bajo la corteza geológica
de nuestro mundo, resulta de hecho convertida en la morada de los ATEOS
MATERIALISTAS, ENEMIGOS DEL ETERNO.
Viven también en esa Región los BLASFEMOS, aquellos que odian todo lo
que puede tener sabor a Divinidad, y los HEREJES, esos que cultivan el
"dogma de la separatividad".
Uno se siente lleno de dolor al contemplar, como el Dante, a tantos
mitrados escépticos y ateos, metidos entre el sepulcro de sus propias pasiones,
odios y limitaciones...
Cuando pensamos en los grandes legisladores, soberanos y señores que
rigen los conglomerados sociales, obviamente descubrimos tiranos y tiranuelos
que originan complicaciones y dolores por aquí, por allá y acullá. El resultado
de tan nefastos procederes, se corresponde exactamente con el Sexto Círculo
Dantesco.
No es pues de extrañar que en esta redicha Región Tenebrosa de la Morada
de Plutón, encuentre el investigador Esoterista a todos esos jerarcas que
abusaron de su poder; es claro que tales gentes sufren, por ende, lo indecible.
Júpiter, como paternal amigo, siempre generoso, tiene su antítesis
nefasta en esos pésimos padres de familia que teniendo bienes a montones,
niegan pan, abrigo y refugio a sus hijos. Indubitablemente, es en la nefasta
Región Sexta, abismal donde esas sombras pecadoras, después de la muerte,
encuentran su morada.
Se conmueve la Conciencia del investigador al contemplar en la Tenebrosa
Región Jupiteriana Sumergida, a tan crueles padres de familia; empero, lo más
curioso, es que siempre ellos aquí en el mundo, bajo la luz del Sol, se
creyeron virtuosos, justos y bondadosos; y alguno de estos hasta fueron
profundamente religiosos.
Hay también en esa morada siniestra, jefes de familia que aspiraron a la
Auto-Realización Intima del Ser. A pesar de todas sus crueldades, sus
contemporáneos los creyeron muy buenos. Su conducta aparentemente era recta (de
las puertas de su casa para afuera, es claro, aunque dentro de su morada
hubiera llanto y congojas).
Pietistas extraordinarios con fingidas mansedumbres y poses de
comediantes, vegetarianos insoportables de esos que hacen de la comida una
"religión de cocina"...
Yo les diría: "¡Hipócritas, fariseos, sepulcros blanqueados!";
para hablar con el tono del Gran Kabir Jesús. Sin embargo, eso mismo no lo
dirían jamás sus secuaces, o aquellos que los hubiesen visto en hermosos
salones de tipo pseudo-esotérico o pseudo-ocultista.
No es extraño tampoco hallar en la Sexta Región Infra-dimensional
Sumergida, jefes de familia muy honrados y sinceros, pero terriblemente
equivocados: Lo que debieron haber hecho no lo hicieron, y lo que no debieron
haber hecho, eso hicieron. Algunos de estos señores fueron extraordinariamente
fanáticos en el mundo donde vivían, y con palos y azotes enseñaron religión a
sus hijos, como si esto se pudiese aprender con latigazos; nefastos sujetos que
ensombrecieron hogares, amargando la vida de sus criaturas.
Júpiter, generoso como siempre, dadivoso y altruista, ha de tener su
contraste bajo la epidermis de la Tierra, en la Infra-dimensión Sexta
Sumergida.
¿Cuál sería la antítesis de la generosidad? El egoísmo, la usurería, el
peculado, eso es obvio...
No es pues extraño hallar en la redicha Región Infrahumana, a aquel que
acapara todos los bienes de la Tierra para sí, como un Sanagabril y sus
secuaces. Así pues, toda antítesis religiosa, todo contraste jupiteriano, ha de
encontrarse inevitablemente en el Sexto Círculo Infernal bajo la epidermis de
la Tierra.
P- Querido Maestro, he observado que menciona usted que el tiempo es
tremendamente largo, que los minutos parecen siglos debido a la gran densidad
de esta Región Sumergida de Júpiter. ¿Es el tiempo largo por los sufrimientos o
son los sufrimientos largos por el tiempo?
R- Distinguido caballero que hace la pregunta: Permítaseme informarle
que el "tiempo" sólo existe desde el punto de vista meramente
subjetivo, porque ciertamente no tiene una realidad objetiva.
Partiendo de este principio básico, llegamos a la conclusión lógica de
que el "tiempo" es una creación subconsciente, sumergida.
Incuestionablemente, el "tiempo" en cada Zona
Infra-consciente, o mejor dijéramos, en aquello que existe de inhumano en cada
uno de nos, ha de volverse cada vez más lento en los fondos más profundos de la
materialidad.
Con otras palabras diré lo siguiente: En el Nivel meramente Intelectivo,
el "tiempo" no es tan lento como en los Niveles Subconscientes más
hondos, esto es: Mientras más Subconsciente sea la región del Universo donde
habitamos, más lento será el "tiempo"; tomará una mayor apariencia de
realidad.
Aquí en el Mundo Físico donde vivimos, sobre la superficie de la Tierra
y a la luz del Sol, hay minutos que parecen siglos, y hay siglos que parecen
minutos; todo depende del estado de ánimo en que nos encontremos.
Es claro que en plena felicidad, doce horas parecen un minuto; es obvio
que un instante de supremo dolor parece siglos.
Pensemos ahora en el Abismo, en las Regiones Sumergidas Abismales, en la
Ciudad de Dite, la ciudad maldita en el fondo del tenebroso Tartarus, allí los
perdidos sienten que cada minuto se convierte en siglos de abominable
amargura...
Creo que ahora el caballero que ha hecho la pregunta, entenderá a fondo
mi respuesta.
P- Así es en efecto, Maestro, pero como usted menciona estados de
Conciencia, como Sub-conciencia, Inconsciencia e Infra-conciencia, ¿quiere
acaso decir esto que cuando hablamos de Infradimensiones se refieren éstas
también a estados de Conciencia?
R- Las Infradimensiones de la Naturaleza y del Cosmos existen no
solamente en el planeta Tierra, sino también en cualquier Unidad Cósmica del
espacio infinito: Soles, lunas, planetas, galaxias, estrellas, Anti-estrellas,
Anti-galaxias de antimateria, etc., etc., etc.
No son pues estas Infradimensiones Naturales exclusivos productos de la
Sub-conciencia, Inconsciencia e Infra-conciencia de Humanoides intelectivos,
sino el resultado de leyes matemáticas que tienen su origen en todo Rayo de
Creación Existencial.
P- Maestro, ¿quiere decir, pues, que cuando nos referimos a la
Conciencia en sí misma debemos pensar que ésta, está libre del
"tiempo"?
R- Caballero, señores, señoras: Quiero decirles a ustedes, en forma
enfática, que en el Sagrado Sol Absoluto el "tiempo" es 49 veces más
rápido que aquí en la Tierra.
Analizando este enunciado juiciosamente decimos: Siendo el
"tiempo" creación meramente subjetiva del humanoide intelectual, es
obvio que resulte 49 veces más lento que en el Sagrado Sol Absoluto.
Con otras palabras aclaro que la mente del humanoide posee "49
Departamentos Subconscientes", y por ello se dice que el
"tiempo" aquí, entre los Bípedos Tricerebrados o Tricentrados
equivocadamente llamados hombres, es 49 veces más lento que en el Sagrado Sol
Absoluto.
Valiéndonos ahora del proceso inductivo enseñado por Aristóteles en su
"Divina Entelequia" concluiremos: Si el "tiempo" en el
Sagrado Sol Absoluto es 49 veces más rápido que en el Nivel Intelectivo de
humanoide, obviamente esto significa que en el Sagrado Sol el
"tiempo" no existe. Allí todo es un instante eterno, un eterno ahora.
Mirando ahora eso que llamamos Conciencia, estudiándola juiciosamente,
descubriremos el Ser Original, Paradisíaco, Virginal, libre de todo proceso
Subconsciente, más allá del "tiempo".
Es decir, la Conciencia en sí misma no es un producto del "tiempo".
P- Perdonadme Maestro, si aparezco un tanto insistente, pero he abrigado
el concepto de que, conforme vamos despertando Conciencia, los estados
Infra-conscientes y Sub-conscientes van dejando de existir porque estos se
convierten en Conscientes. ¿Es equivocado esto?
R- Caballero, esta pregunta me parece bastante interesante...
Ostensiblemente, los estados sumergidos de Plutón, llamémoslos
Infra-conciencia, Inconsciencia, Sub-conciencia, son eliminados radicalmente
cuando la Conciencia despierta.
En la Sexta Dimensión Sumergida, el "tiempo" se nos hace
demasiado largo, debido al hecho claro y evidente de los estados
Subconscientes, Inconscientes e Infraconscientes; empero en el Nirvana no
existe el "tiempo", debido al hecho contundente y definitivo de que
en esa Región Divinal no existe el Ego, ni el Subconsciente, ni los citados
estados abismales...
P- Con esta disertación que francamente me sorprende, porque nunca antes
había relacionado el "tiempo" con los estados de Subconciencia, llego
a la conclusión de que el Inconsciente, el Infraconsciente y el Subconsciente
de que tanto se hablan los psicólogos, son en realidad estados negativos y
satánicos, y que son los obstáculos para que el hombre se Auto-Realice. ¿Estoy
en lo correcto, Maestro?
R- Se nos ha dicho en forma solemne, que necesitamos transformar el
Subconsciente en Consciente. Nosotros incluimos dentro de estos conceptos
transformativos también a los estados Infraconscientes e Inconscientes.
Despertar Conciencia es lo radical. Sólo así podremos ver el camino que
ha de conducirnos hasta la Liberación Final.
Obviamente, el concepto "tiempo", que tan amarga hace la vida
en la Sexta Dimensión Sumergida y en los diversos Círculos Dantescos del
Tartarus, es eliminado definitivamente cuando la Conciencia despierta.
P- Nos dice que la Sexta Región Sumergida de Júpiter, es la antítesis
del planeta Júpiter que gira alrededor del Sol. Observo, Maestro, que no se
refirió usted cuando habló de los otros Círculos Dantescos, como que eran la
antítesis de los planetas con que se corresponden. ¿Quisiera aclararnos esto?
R- Caballero, señores, señoras: Obviamente los Nueve Círculos Infernales
son siempre el aspecto negativo, antitético, de las Esferas de la Luna,
Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Creo que ya
algo he dicho en pasadas pláticas sobre este tema, y que hemos planteado la
relación existente entre aquellos mundos y las Nueve Zonas Sumergidas, bajo la
epidermis de nuestro planeta Tierra. Buscándole un símil a todo esto, veréis
que toda persona bajo la luz del Sol, proyecta por doquiera su propia sombra;
algo semejante hallaréis entre cada uno de estos nueve mundos del Sistema Solar
y sus correspondientes "sombras" o "zonas obscuras",
tenebrosas, dentro de las entrañas del planeta en que vivimos. ¿Entendido?
P- Maestro, ¿podría decirnos si está habitada la Zona Sumergida del
planeta Júpiter?
R- Distinguida señora, me permito informarle e informar a todas las
personas que me escuchan, que en las Infradimensiones naturales del Reino
Mineral Sumergido del planeta Júpiter existen demonios terriblemente perversos,
criaturas involucionantes, gentes que se dirigen hacia la Muerte Segunda.
Aclaro, no estoy hablando del Cielo de Júpiter; me limito exclusivamente a
citar el Reino Mineral Sumergido de ese planeta.
P- ¿Podemos considerar que a pesar de que en los Infiernos de Júpiter
existen seres involucionantes, terriblemente malignos, son dichos Infiernos
antitéticos con los infiernos del Sexto Círculo Dantesco del planeta Tierra?
R- Amigos, lo tenebroso se corresponde con lo tenebroso. No existe
antítesis alguna entre los Infiernos Jupiterianos y el Sexto Círculo Dantesco
Sumergido bajo la corteza geológica de nuestro mundo Tierra.
Debemos buscar antítesis exclusivamente entre los aspectos luminosos y
oscuros de Júpiter.
Indubitablemente los "esplendores jupiterianos" tienen su
opuesto, sus "sombras", no solamente entre las entrañas de aquél
planeta radiante, sino también bajo la corteza de nuestro afligido mundo.
P- Maestro, ¿podría usted decirnos cuáles son los materiales o elementos
que componen esta zona tenebrosa de la Sexta Dimensión Sumergida de nuestro
organismo planetario?
R- Amigos, ya dijimos en pasadas pláticas que los habitantes de tal o
cual elemento natural no perciben jamás el elemento en que viven.
Los peces jamás ven el agua. Nosotros, los habitantes de este Mundo
Tridimensional de Euclides, nunca percibimos el aire que respiramos, no lo
vemos. Las Salamandras no ven el Fuego; así también, aquellos que moran entre
el Elemento Pétreo, rocoso, jamás ven tal elemento; únicamente perciben
objetos, personas, sucesos, etc., etc., etc.
Obviamente la densidad pétrea de la Sexta Morada de Plutón, resulta
insoportable, terriblemente densa. Ahora nos explicaremos el motivo por el cual
el Dante veía tantos condenados metidos entre sus sepulcros.