CAPÍTULO XXI
LA LEY DE LA REENCARNACIÓN
Amigos míos, reunidos ahora vamos a estudiar la "Ley de la
Reencarnación"... Espero que todos vosotros saquéis el mayor provecho de
estas pláticas.
Es urgente que en conjunto tratemos de comprender en forma íntegra lo
que es esta Gran Ley.
Ciertamente la palabra "Reencarnación" es muy exigente;
recordemos las diez reencarnaciones de Vishnú, el Cristo Cósmico.
Krishna, el gran Avatara Hindú, nacido unos mil años antes de Cristo,
jamás dijo que todos los Animales Intelectuales que pueblan la faz de la Tierra
se reencarnarían. Él afirmó en forma enfática que sólo los Budhas, los grandes
Dioses, los Devas, los Reyes Divinos, etc., etc., se reencarnan.
Entrando nosotros en forma más detallada al estudio de la Ley de la
Reencarnación, podemos decir con entera claridad, que no es posible la
Reencarnación de aquellos que no poseen una Individualidad Sagrada.
Incuestionablemente, sólo los Individuos Sagrados se reencarnan, y por
ello en el Tíbet secreto se celebraron siempre las reencarnaciones humanas con
grandes fiestas religiosas.
En nombre de la verdad, quiero afirmar claramente y sin ambages, la
cruda realidad de que únicamente se hace posible la Reencarnación o
reincorporación de las Almas cuando se posee el "Embrión Áureo", la
"Flor Áurea".
Analizando esta cuestión con gran detenimiento, venimos a entender que
tal Embrión debe ser fabricado en forma deliberada, a base de trabajos
conscientes y padecimientos voluntarios.
Dentro del terreno meramente retrospectivo, descubrimos el origen de
todos esos Elementos infrahumanos entre los cuales está enfrascado el Material
Psíquico o Materia Prima, mediante la cual es posible elaborar la Flor Áurea,
el Embrión Áureo.
Ya sabemos, porque así lo hemos explicado aquí en otras pláticas, que en
un remoto pasado la humanidad desarrolló en su organismo el Abominable Órgano
Kundartiguador, la Cola Satánica.
Cuando la humanidad perdió tal órgano, quedaron en los cinco Cilindros
de la Máquina Orgánica (mente, emoción, movimiento, instinto y sexo) las malas
consecuencias del citado órgano.
Indubitablemente, estos pésimos resultados vinieron a constituir una
especie de segunda naturaleza, subjetiva e inhumana, que todos los Animales
Racionales cargan dentro.
Es incuestionable que entre esa doble naturaleza quedó enfrascada la
Esencia, la Materia Prima con la cual debemos elaborar el Embrión Áureo.
Disolver tales Agregados Subjetivos e Infrahumanos es vital cuando se
trata seriamente de elaborar la Flor Áurea.
En otros tiempos, cuando los pésimos resultados del Abominable Órgano
Kundartiguador no se habían desarrollado específicamente, fue posible apelar al
factor íntimo que origina los impulsos de la Fe, la Esperanza y el Amor, para
motivar la fuerza o fuerzas que podrían desintegrar Elementos Subjetivos incipientes.
Desafortunadamente, aquel básico factor de tales impulsos citados pasó
por diversos procesos degenerativos debido al desarrollo exorbitante de las
malas consecuencias del Abominable Órgano Kundartiguador.
Es ciertamente doloroso que aquel factor originador de los íntimos
impulsos relacionados con la Fe, la Esperanza y el Amor, se hubiera degenerado
radicalmente.
Es por este motivo que tenemos que apelar ahora al único factor que
todavía no se ha perdido.
Quiero referirme en forma enfática a la Esencia, al Material Psíquico,
que es ciertamente el fundamento, la base de toda nuestra organización
psíquica.
Liberar tal Esencia es urgente, inaplazable, impostergable, si queremos
elaborar seriamente la Flor Áurea, el Embrión Áureo.
Desgraciadamente, esta Materia Prima, este Material Psíquico, no toma
parte en las actividades rutinarias de nuestro mal llamado estado de vigilia.
Es lástima que este factor sobre el cual están establecidos todos los
procesos psíquicos, se encuentre enfrascado entre las Zonas Subconscientes.
Conseguir que tal factor salga del estado meramente subjetivo para
manifestarse en forma Auto-Consciente y Objetiva, dentro de nuestras
actividades de la vida diaria, es vital, urgente, necesario.
Es pues el Ego, con todos sus Agregados Psíquicos, esa doble naturaleza
antihumana, ese apéndice infrahumano dentro del cual está embotellada la
Conciencia.
Si queremos poseer una Individualidad Sagrada, debemos apelar al
"Bisturí de la Auto-Crítica" para hacerle la disección a todos esos
falsos valores que constituyen el Mí Mismo.
Se ha hablado mucho sobre Comprensión Creadora; es indispensable conocer
en forma íntegra, unitotal, todos los Defectos Psíquicos que poseemos.
Comprender intelectualmente no es todo; es indiscutible e irrefutable
que cualquier Defecto Psicológico se procesa en 49 Niveles Subconscientes e
Infraconscientes y hasta Inconscientes.
La Comprensión en tal o cual nivel no es suficiente; se necesita con
urgencia entender a fondo nuestros defectos; se hace indispensable perforarlos,
si es que realmente queremos exterminarnos, aniquilarnos.
Sin embargo, la Comprensión Creadora, a pesar de ser urgente e
inaplazable, no es todo.
Nosotros, los Gnósticos, vamos mucho más lejos: Queremos capturar,
aprehender el "Hondo Significado" de aquello que hemos comprendido
íntegramente. No es posible originar aquellos impulsos íntimos que han de
provocar cambios radicales en nuestra Psiquis, cuando no hemos logrado capturar
el hondo significado de tal o cual Defecto Psicológico.
Obviamente, nosotros venimos a quedar debidamente preparados para tal o
cual cambio íntimo, cuando hemos comprendido este o aquel error de nuestra
Psiquis. Después viene la Eliminación, y entonces apelamos a fuerzas de tipo
superior.
Alguien podría, por ejemplo, haber comprendido el defecto de la ira, y
hasta podría haberse dado el lujo de capturar su hondo significado, y, sin
embargo, continuar con ella.
Eliminar es diferente, porque la mente puede provocar diversos modos de
la acción, puede rotular los defectos, pasarlos de un departamento a otro del
entendimiento, pero no puede alterarlos fundamentalmente.
Necesitamos apelar a un poder superior a la mente, si es que queremos
extirpar defectos. Afortunadamente tal poder existe. Quiero referirme ahora al
Fuego Serpentino, a ese Fuego Sagrado que se desarrolla normalmente en el
cuerpo del asceta.
Si dicho Poder Ígneo pudo en el pasado dividir a los Hermafroditas
Divinos en sexos opuestos, es ostensible que también puede extirpar de nuestra
Psiquis los Elementos Inhumanos, que como apéndices, constituyen en nosotros
una doble naturaleza izquierda, siniestra, terriblemente perversa.
Ya dijimos en nuestra obra titulada "EL MISTERIO DEL ÁUREO
FLORECER", que con los primeros porcentajes de Esencia liberada se formaba
la "Perla Seminal".
Ya afirmamos en tal obra que a medida que los distintos Elementos
Subjetivos del hombre mismo se reducen a polvareda cósmica, la Perla Seminal se
desarrollaba convirtiéndose en el Embrión Áureo, en la Flor Áurea; he ahí el
Misterio del Áureo Florecer.
El modus operandi lo he explicado demasiado, tanto en estas pláticas
como en mis pasados libros.
Entonces dije que debemos aprender a dirigir ese Fuego Serpentino, o
Rayo del Kundalini, contra tales o cuales Agregados Inhumanos, a fin de
pulverizarlos con el propósito de libertar la Esencia...
Expliqué que precisamente en la Fragua Encendida de Vulcano, teníamos la
oportunidad de trabajar con la Lanza de Aquiles.
Sólo con el Asta Santa, emblema maravilloso de la Electricidad Sexual
Trascendente, podemos desintegrar defectos de tipo psicológico.
Quien posea el Embrión Áureo, quien lo haya elaborado mediante trabajos
deliberados y mortificaciones conscientes, tiene derecho a reencarnarse.
Es evidente que la Flor Áurea nos confiere la Individualidad Sagrada; es
indudable que el Embrión Áureo viene a establecer en nosotros un completo
equilibrio entre lo Espiritual y lo Material.
Aquellos que todavía no poseen tal Embrión, retornan, regresan, se
reincorporan en nuevos organismos, pero no se reencarnan. Distíngase pues,
entre Reencarnación y Retorno. Raros son los que se reencarnan, millones los
que retornan.
P- Maestro, ¿podría decirnos cuándo se desarrolló en la humanidad el
Órgano Kundartiguador y con qué propósito?
R- Con el mayor placer voy a dar respuesta a la pregunta que nuestra
hermana secretaria ha formulado...
Durante la época del Continente Mu o Lemuria, situado como ya dijimos en
pasadas pláticas en el Océano Pacífico, fue necesario el desarrollo de tal
órgano con el propósito de dar estabilidad a la corteza geológica de la Tierra.
Como quiera que la Máquina Humana transforma automáticamente las
Energías Cósmicas para retransmitirlas a las capas anteriores del organismo planetario
en que vivimos, cualquier cambio que se opera en tales máquinas origina
determinados resultados en el interior de nuestro planeta Tierra...
Fue entonces por aquella época, hace unos 18 millones de años o algo
más, que los Cosmocratores dejaron plena libertad al Lucifer Interior de cada
cual, a fin de que se desarrollara esa cola de los simios, ese Abominable
Órgano Kundartiguador, en cada organismo humano.
Indubitablemente, con tal proceder de los Cosmocratores, se alteró la
transformación energética dentro del interior humano, originando resultados
magníficos para la corteza geológica del mundo (pues ésta se estabilizó), pero
siniestras para la humanidad.
Mucho más tarde en el tiempo, los Dioses eliminaron del organismo el
apéndice nefasto, pero no pudieron eliminar sus consecuencias, pues éstas, como
ya dijimos, se convirtieron en una segunda naturaleza inhumana y perversa
dentro de cada uno de nosotros.
P- Maestro, ¿entonces los Cosmocratores tuvieron la culpa de las
consecuencias inhumanas que hoy carga la humanidad en sus organismos?
R- Esta pregunta me parece interesante. Los Dioses que en eso
intervinieron cometieron algunos errores de cálculo, y por tal motivo tuvieron
la culpa. Quiero que ustedes sepan que los Dioses también se equivocan.
Es claro que en un futuro Día Cósmico esos inefables tendrán que pagar
su correspondiente Karma Cósmico.
P- Siendo la Esencia lo único que constituye nuestra organización
psíquica, decía usted Maestro que afortunadamente no se ha perdido. ¿Quiere esto
decir que habría peligro de que se perdiera la Esencia?
R- Con el mayor placer voy a contestar la pregunta del caballero. Con
todo respeto me permito decir al auditorio que me escucha que la pregunta está
un poco mal formulada. No he dicho que la Esencia sea nuestra organización
psíquica; sólo he querido afirmar que aquella es el factor básico de toda
nuestra organización psíquica, y esto es un poco diferente.
Ostensiblemente, no es posible que la Esencia se pierda, por ello afirmo
que es el único factor que afortunadamente no se ha perdido.
Aunque la Esencia enfrascada entre el Ego hubiese de involucionar en el
tiempo dentro de los Mundos Infiernos, es evidente que jamás se perdería
porque, disuelto el Ego, ella quedaría libre y dispuesta, como ya lo hemos
dicho tanto, para entrar en nuevos procesos evolutivos.
P- Venerable Maestro, hace usted hincapié no solamente en la
Comprensión, sino en descubrir el Hondo Significado de nuestros Defectos Psicológicos.
Yo entiendo que la Comprensión tiene por objeto identificar a esos defectos y
el Hondo Significado tiene por objeto descubrir el daño que el defecto puede
causarnos como obstáculo para nuestra Auto-Realización. ¿Estoy en lo correcto?
R- La pregunta que ha salido del auditorio vale la pena responderla.
Comprensión no es Identificación; alguien podría identificar un Defecto
Psicológico sin haberlo comprendido; distingamos pues entre
"Comprensión" e "Identificación".
Esto de la Comprensión es muy elástico. Los grados de Comprensión
varían. Puede que hoy comprendamos tal o cual cosa de cierto modo, y en cierta
manera, en forma relativa y circunstancial, y mañana la comprendamos mejor.
La aprehensión del Hondo Significado de tal o cual defecto, sólo es
posible mediante todas las partes de nuestro Ser Integro.
Si algunas partes de nuestro Ser han capturado el Hondo Significado, mas
otras partes de nuestro mismo Ser no lo han capturado, entonces el significado
íntegro y profundo tampoco ha sido aprehendido uni-totalmente.
Sobre aquello que es el Hondo Significado, sobre su sabor específico, no
debemos formarnos preconceptos; lo que es el significado profundo de tal o cual
error, sólo podemos vivenciarlo directamente en el momento preciso, en el instante
adecuado. Es por ello que en modo alguno podríamos formarnos ideas
preconcebidas sobre aquello que podría ser el Hondo Significado de nuestros
errores psicológicos.
P- Gracias, Maestro, por esta explicación, lo cual nos revela que la
Comprensión realmente es una función de la mente y el Hondo Significado una
función de la Conciencia. ¿Es esto correcto?
R- Amigos, la mente con todos sus funcionalismos es femenina, receptiva;
absurdo sería volverla positiva; necio sería elaborar ideas, preconceptos, teorías.
Siendo pues la mente un instrumento meramente pasivo, por naturaleza, no
podría por sí misma ocupar el puesto de la Comprensión.
Distingan ustedes entre lo que es la Comprensión y lo que es el
instrumento que usamos para manifestarnos en el mundo.
Obviamente, la Comprensión pertenece más bien a la Esencia, a los
funcionalismos íntimos de la Conciencia y eso es todo.
El Hondo Significado de tal o cual error psicológico, difiere de la
Comprensión por el hecho mismo de pertenecer a las diversas percepciones o
experiencias directas, vividas por las diversas partes del Ser Unitotal.
P- Maestro, ¿el hombre que reencarna puede escoger el lugar y la familia
donde regresa con la Conciencia Despierta?
R- Con el mayor placer voy a dar respuesta a esta nueva pregunta...
Permítaseme informar a todos los aquí presentes, que aquel que posee el Embrión
Áureo de hecho también tiene Conciencia despierta.
En este caso, le es dable elegir voluntariamente el Signo Zodiacal bajo
el cual desea reincorporarse, reencarnarse, reencarnificarse; sin embrago, no
le es posible alterar su Karma.
Podría seleccionar diversos tipos de nacimiento, familia, nación,
ciudad, etc., etc., pero siempre de acuerdo con sus deudas Kármicas.
Esto significa que podría resolverse a pagar tal o cual deuda de acuerdo
con su libre elección, mas en modo alguno podría evitar esas deudas; sólo
tendría derecho a escoger entre cual o cual deuda quiere pagar primero, y eso
es todo.
P- Maestro, ¿el Bodhisattva caído pierde su Embrión Áureo?
R- Esta pregunta es ciertamente muy original, y por tal motivo conviene
que la respondamos concretamente...
Se hace necesario comprender que el Embrión Áureo es imperecedero,
inmortal, eterno.
Así pues, el Bodhisattva caído puede aniquilarse en la Novena Esfera,
pasar por el proceso de la destrucción de los Cuerpos Existenciales Superiores
del Ser; sin embargo, jamás perdería el Embrión Áureo; éste, después de la
destrucción radical o aniquilación definitiva del Ego, resurgiría, volvería a
la superficie de la Tierra, a la luz del Sol para reiniciar o empezar una nueva
Evolución.
P- Maestro, ¿al Bodhisattva caído se le duerme la Conciencia?
R- Distinguidos amigos, es claro que al caerse un Bodhisattva resucitan
en él las malas consecuencias del Abominable Órgano Kundartiguador y entonces
el Embrión Áureo, la Conciencia, viene a quedar indiscutiblemente embotellada
entre tales factores infrahumanos. El resultado es que la Conciencia, en este
caso, pierde un buen porcentaje de su lucidez habitual, aunque no se duerme
radicalmente.
P- Maestro, ¿el hombre que ha adquirido la Individualidad Sagrada carece
totalmente de deseos?
R- Amigos, si alguien ha disuelto el Ego, si se ha desegoistizado,
indiscutiblemente se ha individualizado, pero el deseo es algo más profundo.
Podría cualquiera de los aquí presentes eliminar el Ego radicalmente, y
adquirir por tal motivo la Individualidad Sagrada, y, sin embargo, continuar
con el deseo.
Esto parece verdaderamente paradójico, contradictorio y hasta absurdo,
pero debemos analizarlo un poco.
Amigos, el tiempo reclama muchas cosas. Aniquiladas las malas
consecuencias del Abominable Órgano Kundartiguador, quedan las Cintas
Teleoghinooras. Estas últimas pueden conservarse plenamente en los Mundos
Suprasensibles durante todo el período terrestre, si es que uno no se ha
preocupado por desintegrarlas, aniquilarlas, reducirlas a polvareda cósmica.
Obviamente, tales cintas, a modo de películas vivientes, corresponden
ciertamente a todas las escenas del deseo, a todos los actos lujuriosos de ésta
y de todas nuestras vidas anteriores, y si no se desintegran radicalmente
tampoco se logra el cien por ciento de Conciencia Objetiva, porque dentro de
aquellas está enfrascada parte de la Conciencia.
Evidentemente, desintegrar tales cintas es un trabajo de orden superior
que sólo puede realizarse con el Hacha de Doble Filo, que figuraba en los
tiempos antiguos en el centro de todo Laberinto Sagrado, símbolo que muy pocos
han comprendido y sobre el cual se ha escrito en algunas obras
pseudo-esotéricas y pseudo-ocultistas en forma más o menos equivocada.
En todo caso, la Electricidad Sexual Trascendente, debe también reducir
a polvo a las Cintas Teleoghinooras
Ya van viendo ustedes, mis queridos amigos, cuan difícil es poderle dar
a la Conciencia plena lucidez y objetividad.
Es lamentable que la Esencia esté tan enfrascada dentro de tan variados
Elementos Subjetivos e Infrahumanos.
Desgraciadamente, muchos creen que esto de "Despertar
Conciencia" es cosa fácil, y me escriben constantemente quejándose porque
todavía no salen en Cuerpo Astral, protestando porque después de algunos meses
todavía no tienen poderes, exigiendo de inmediato la capacidad para vivir en forma
lúcida y plena fuera del Cuerpo Físico, etc., etc., etc.
Por lo común, los que se inician en nuestros estudios andan en busca de
poderes, y cuando no se transforman en individuos omnipotentes de inmediato,
entonces buscan el camino subjetivo del Espiritismo o se afilian a diversas
escuelas de psiquis subjetiva con el propósito de conseguir instantáneamente
las codiciadas Facultades Psíquicas...
Objetividad plena, implica destrucción radical de todo lo inhumano que
cargamos dentro, aniquilación de átomos subconscientes, muerte absoluta de la
doble naturaleza infrahumana, pulverización radical de todos los recuerdos del
deseo.
Así pues, queridos amigos, que cualquiera puede haber logrado la
Individualidad Sagrada sin que por ello todavía esté completamente libre del
proceso del deseo.
Destruir las Cintas Teleoghinooras y algunos otros principios que más
tarde mencionaré, significa extirpar de nuestra Psiquis hasta los más ínfimos
deseos.
P- Maestro, ¿vale la pena ejercer el derecho de reencarnar una vez que
éste se ha adquirido?
R- Distinguidos caballeros y damas que me escuchan: Toda ilusión le es
permitida a las Almas reencarnantes; sin embargo, es preferible exclamar con
Jesús: "Padre mío, si es posible pasa de mi este cáliz, mas no se haga mi
voluntad, sino la tuya".
En instantes en que platico con ustedes, aquí dentro de este estudio de
mi propia casa, que es la de ustedes, me viene a la memoria algo muy
interesante: Sucedió que cierta noche fui llamado telepáticamente por un grupo
de Maestros de la Venerable Gran Logia Blanca.
Abandoné el Cuerpo Físico, y todas las partes de mi Ser Intimo
integradas y revestidas con los Cuerpos Existenciales del Ser, hubieron de
concurrir al llamado.
Flotando en el espacio, me posé suavemente sobre la azotea de un gran
edificio; me recibieron los Adeptos de la Fraternidad Oculta con exclamaciones
de júbilo diciendo:
-"¡Ha venido el Arcángel Samael!", y después de los consabidos
abrazos y salutaciones, fui interrogado en la siguiente forma:
-"Tú como Avatara de la Nueva Era Acuaria debes respondernos sobre
la conveniencia o inconveniencia de entregarle a la humanidad terrestre las
Naves Cósmicas; es de gran responsabilidad vuestra respuesta".
Hincado de rodillas, vi entonces con mi sentido espacial, el uso que los
terrícolas podrían hacer en el futuro con tales naves.
El Ojo de Dangma me permitió entonces ver dentro de tales naves, en un
futuro mediato, comerciantes, prostitutas, dictadores, etc., viajando a los
otros planetas del Sistema Solar, llevando la discordia a otros rincones del
Universo, etc., etc., etc.
Sintiendo en esos momentos la responsabilidad que pesaba sobre mis
hombros, me dirigí a mi Padre que está en secreto diciendo:
-"Padre mío, si es posible pasa de mí este cáliz, mas no se haga mi
voluntad, sino la tuya".
Aquellas palabras vibraron en los Nueve Cielos, de Esfera en Esfera, de
Mundo en Mundo. Pasaron los años y todo quedó resuelto. Mi Padre que está en
secreto dio la respuesta adecuada: "Selección del personal humano; entregar
esas naves a ciertos grupos muy selectos de la humanidad". No está de más
decir a nuestros amigos, que ya ciertos grupos humanos aislados poseen esa
clase de vehículos espaciales.
En una región inaccesible de los Himalayas, donde jamás los invasores
comunistas podrán llegar, existe una comunidad de Lamas que recibieron cierta
cantidad de tales navíos cósmicos, con los cuales viajan a otros mundos del
espacio.
Estos Lamas que tuvieron la dicha de recibir tan preciosos regalos, son
Individuos Sagrados, gentes con el Embrión Áureo desarrollado, Seres que se
reencarnan.
Así pues, amigos míos, nosotros debemos hacer siempre la Voluntad del
Padre, jamás la nuestra.
Quienes se reencarnan pueden escoger de acuerdo con la Ley del Karma las
condiciones de vida que quieran sin salirse, claro está, de la Ley Kármica; mas
es preferible que nuestro Padre que está en secreto escoja para nosotros lo más
conveniente.
P- Maestro, se nos ha dicho que los Dioses también se equivocan. ¿Quién
sería entonces el que no se equivoca?
R- Amigos, esta pregunta me parece verdaderamente importante, y vamos a
darle su conveniente respuesta. Ruego atención a todo el auditorio...
Sólo el Padre que está en secreto no se equivoca. Él es Inefable,
Omnisciente y Omnipotente.
Por ello es que insisto en la necesidad de hacer la Voluntad del Padre
tanto en los Cielos como en la Tierra.
Cuando uno se olvida de su Padre que está en secreto, comete errores.
Mejor es consultar y dejar todo en manos del Padre.
P- Maestro, ¿cuál es la diferencia entre el Embrión Áureo y la
Conciencia?
R- Amigos, no existe diferencia alguna entre el Embrión Áureo y la
Conciencia, porque aquél es la misma Esencia organizada, la misma Conciencia
objetivizada, liberada radicalmente de todo proceso subconsciente.
P- Maestro, dice la Maestra H.P.B. que la única manera de no sufrir en
este mundo es dejar de reencarnar. ¿Qué nos puede decir usted al respecto?
R- Quiero que ustedes sepan, caballeros, que la Felicidad Absoluta
solamente se consigue cuando uno tiene a Dios adentro; podría uno vivir en el
Nirvana, el Mundo de la Felicidad, mas si no tiene a Dios adentro no sería
feliz.
Podría uno dejar de reencarnarse, y si no tiene a Dios adentro tampoco
sería feliz.
Aunque uno viviera en una mazmorra inmunda, en medio de las desgracias
más terribles o estuviera en los Mundos Infiernos, teniendo a Dios adentro,
sería infinitamente feliz.