CAPÍTULO VI
SEGUNDO CIRCULO INFERNAL O DE MERCURIO
Amigos míos, vamos a estudiar ahora, cuidadosamente, el Segundo Círculo
Dantesco. Quiero referirme, en forma enfática, al aspecto negativo (o mejor
dijéramos, sumergido) del planeta Mercurio.
No vamos a hablar sobre el Cielo de Mercurio. Repito: Es indispensable
que investiguemos un poco lo relacionado estrictamente con la antítesis de
aquel brillante Cielo...
Cuando penetramos en el interior de la Tierra con el Cuerpo Astral,
podemos perfectamente verificar, por sí mismos, y en forma directa, lo que es
el INFIERNO DE MERCURIO.
Al penetrar en esta región sumergida, sentimos en el fondo de nuestra
Alma, el bullir perpetuo de esas FUERZAS PASIONALES NEGATIVAS, que fluyen y
refluyen incesantemente en esa zona subterránea.
No está de más decir, que allí sentimos el huracanado viento de
Mercurio, cierto elemento aéreo fatal. Es tal zona subterránea el lugar donde
viven los FORNICARIOS, aquellos que gozan extrayendo de su organismo el Esperma
Sagrado.
Esas infelices criaturas del Mundo Soterrado, hundidos en el vicio,
desesperadamente van y vienen por aquí, por allá y acullá. Uno se queda
asombrado al ver a esos perdidos cohabitar incesantemente entre los Infiernos
Atómicos de la Naturaleza.
Tales "Egos" blasfeman incesantemente y odian a muerte todo
aquello que tenga sabor a Castidad.
Allí encontramos a la Emperatriz Semíramis, terrible fornicaria que
estableció en su país leyes que favorecieron las pasiones animales.
En esa Morada de Plutón hallamos también a la Reina Dido, quien se mató
por pasión, después de haber jurado fidelidad a las cenizas de Ciqueo. Allí
Paris, quien secuestrara a la Bella Elena de la Antigua Troya, y Aquiles, el
impetuoso guerrero destructor de ciudadelas...
¡Tartarus de las desdichas, Abismos de iniquidad, espanto, horrores!
Con profundo dolor podemos hallar en el Segundo Círculo Dantesco a los
BODHISATTVAS CAÍDOS, aquellos que asesinaron al Dios Mercurio, infelices Almas
que "cambiaron sus derechos de progenitura por un plato de lentejas".
¡Qué dolor sentimos en el fondo de nuestra Conciencia, al descubrir en
esos Abismos Mercurianos a los Ángeles Caídos, citados por las antiguas
teogonías religiosas!
Van y vienen, por esos aires negros de la sumergida región, aquellos que
"cambiaron el Cetro de Poder por el huso de Honfalia".
Región donde el entendimiento humano no trabaja; mundo de instintos
brutales donde la lascivia se mezcla con el ímpetu de la violencia.
He ahí a los Misterios de Minos o de Minna. Profundidades espantosas
donde viven los Tántricos Negros que desarrollaron el "Abominable Órgano
Kundartiguador", causa de tantos males. ¡Ah, si el glorioso Arcángel
Sakaki con su comitiva sagrada hubiese previsto con exactitud matemática los
resultados fatales de aquella "Cola Satánica", de aquel "Órgano
de las Abominaciones" que otrora se le permitió a la humanidad desarrollar
con propósitos planetarios definidos! ¡Cuán diferente hubiera sido el porvenir
de la pobre humanidad doliente!
Es ostensible que cada ser humano es una criatura que capta las
distintas Fuerzas Cósmicas, para transformarlas y transmitirlas a las capas
interiores de la Tierra.
Como quiera que en el Continente Lemur, hace ya unos 18 millones de
años, la Tierra temblara incesantemente arrojando sus volcanes fuego y lava,
ciertos Individuos Sagrados, encabezados por el Arcángel Sakaki, permitieron el
desarrollo del Abominable Órgano Kundartiguador: Fuego Luciferino terriblemente
negativo, proyectándose desde el coxis hacia los Infiernos Atómicos del hombre.
No está de más recordar que dicho Fohat Negativo se recubrió con la cola
física, tal como lo vemos en los simios. Entonces los moradores de la Tierra
llevaron en sus presencias tal apéndice o proyección de su Espina Dorsal.
Las fuerzas que con aquella época pasaron a través de los humanos
organismos sufrieron por ende categóricas modificaciones que permitieron la
estabilidad de la corteza terrestre.
Mucho más tarde en la historia de los siglos, otros Individuos Sagrados,
considerando ya innecesario el Abominable Órgano Kundartiguador (Cola de
Satán), eliminaron de los humanos cuerpos tal apéndice.
Desafortunadamente, los pésimos resultados del "Órgano de los
Aquelarres", quedaron en los cinco Cilindros de la Máquina Orgánica,
conocidos como: Intelecto, Emoción, Movimiento, Instinto, Sexo.
Profundizando en este tema, podemos descubrir por sí mismos que tales
resultados tenebrosos están perfectamente definidos como Agregados Psíquicos o
Yoes pendencieros y gritones, personificando errores y constituyendo el Ego, el
Mí Mismo, el Sí Mismo.
En la Esfera Sumergida de Mercurio habitan millones de humanas criaturas
con el Abominable Órgano Kundartiguador totalmente desarrollado.
No quiero con esto decir que la cola física de los simios se encuentre
actualmente desarrollada en la anatomía de los "Bípedos Tri-cerebrados o
Tri-centrados". Ciertamente, ahí existe un residuo óseo, de la abominable
cola, muy incipiente en la anatomía humana. Sin embargo, el aspecto psíquico de
tal "órgano" se encuentra en la presencia metafísica de millones de
Humanoides Racionales.
Esto lo venimos a evidenciar, en forma clara, cuando vestidos con
nuestro Cuerpo Astral, penetramos en los dominios sumergidos de tipo mercurial,
bajo la epidermis del planeta Tierra.
P- Querido Maestro, deseo saber si las personas y hechos que figuran en
su exposición del Segundo Círculo Dantesco, son simplemente mitológicos o
reales, pues aunque el Dante los menciona, entendemos que la obra de él es
simplemente una pieza literaria de gran mérito...
R- Noble caballero, distinguidas damas, séame permitido afirmar
solemnemente que "La Divina Comedia" del Dante es un texto
Iniciático, Esotérico, que muy pocos seres humanos han comprendido.
Los personajes mitológicos citados en ese texto, o moradores de la
Esfera Sumergida de Mercurio, representan simbólicamente las vivientes pasiones
animalescas de tal región.
El impetuoso Aquiles con sus terribles desenfrenos sexuales, la Elena
adulterina, Paris, el libidinoso de siempre, personifican claramente a los
habitantes de la Zona Tenebrosa de Mercurio.
En particular quiero decir que uno de estos personajes: Aquella Elena
raptada por Paris, y causa de tantos males en los antiguos tiempos, tiene otros
simbolismos positivos, más hermosos, sobre los cuales no quiero hablar en estos
momentos. Miremos únicamente su aspecto abismal, la antítesis de lo
resplandeciente, la fase tenebrosa mercurial.
Señores, señoras, recordad que cada símbolo puede ser traducido en siete
formas diferentes; esta noche sólo estamos estudiando este abismo muy
particular, de tipo mercurial, bajo la epidermis del planeta en que vivimos.
P- Maestro, ¿podría decirme si este Círculo Mercurial es de una escala
más densa y de mayor sufrimiento que la primera?
R- Amigo que hace la pregunta: Recuerde usted lo que ya en pasadas
pláticas dijimos, cuando estudiamos el "Rayo de la Creación".
Es evidente que a mayor número de leyes, mayor número de mecanicidad y
dolor. La Esfera Sumergida de la Luna está gobernada exclusivamente por 96
Leyes; sin embargo, el aspecto tenebroso de Mercurio, dentro de la masa
planetaria en que vivimos, se halla constituido por 192 Leyes. Por lo tanto, la
mecanicidad es aún mayor, y por ende, los sufrimientos son muchísimo más
intensivos. Además, los átomos de esta Tenebrosa Esfera Mercurial son mucho más
pesados; cada uno de estos contiene en su interior 192 átomos del Absoluto.
Esto quiere decir que la Mercurial Región Tenebrosa es todavía más densa
que la Lunar.
P- Maestro, de esta Zona Sumergida de Mercurio, ¿no tienen posibilidades
de retornar las Almas que ahí ingresan?
R- Distinguida dama, honorables señores, no olviden ustedes que al lado
de la Justicia está siempre la Misericordia.
En estas tenebrosas regiones abismales moran algunos Maestros de la Gran
Logia Blanca, Grandes Iniciados, Seres Divinos que renunciaron a toda felicidad
para auxiliar a los perdidos.
Cuando algún Alma se arrepiente en la Morada de Plutón, indudablemente
es siempre asistida por estos santos.
Incuestionablemente, dichos seres instruyen, amonestan y muestran el
Camino de la Luz a todos aquellos que de verdad se arrepienten de sus
perversidades.
De cuando en cuando, aunque muy rara vez, logran los Divinos Seres sacar
de los abismos de perdición a algún Alma arrepentida.
Cuando esto sucede, esos que estaban condenados a perdición retornan,
reingresan, se reincorporan en un nuevo organismo.
P- ¿Por qué, Maestro, hace usted hincapié en que la Primera Región
Sumergida Lunar es la de los muertos y en cambio no lo afirma en cuanto a la
Segunda Zona Sumergida de Mercurio?
R- Bien, señor, escúcheme. Revise usted con cuidado "La Divina
Comedia" del Dante, investigue por sí mismo, aprenda a moverse consciente
y positivamente en Cuerpo Astral, experimente, vea.
Obviamente el "Orco" de los Clásicos, el "Limbus" de
los Cristianos, es tan sólo la antesala del Infierno, aunque corresponde al
Primer Círculo Dantesco.
Todo iniciado sabe que en tal región vivimos, después de muertos,
millones de seres humanos.
El encuentro con Minos, el demonio que marcara con las vueltas de su
cola el Círculo donde deben ir los difuntos, sólo lo hallamos en la Esfera
Sumergida de Mercurio. No es pues esto, un capricho mío. Repito: Quien quiera
investigue por sí mismo, en forma directa, y corroborará mis afirmaciones.
P- Maestro, no comprendo lo que usted acaba de decir. ¿Por qué en el
Mundo Soterrado de Mercurio habitan los Yoes Fornicadores que también
constituyen el Mí Mismo o el Yo Soy, y lo mismo sucede en el Primer Círculo
Dantesco?
R- Bien, señor, indudablemente, casi todos los Bípedos Tri-cerebrados o
Tri-centrados, equivocadamente llamados hombres, resultan en el fondo más o
menos fornicarios. Sin embargo, la Gran Ley, como ya dije en pasadas pláticas,
le asigna a toda Alma 108 existencias en cada Ciclo de Manifestación Cósmica.
Es evidente, palmario y manifiesto, que nadie puede ser arrojado a los
Abismos de Perdición sin haber cumplido su ciclo de existencias.
Normalmente, los difuntos viven en el Limbo, representado este último
por todas las cavernas de la Tierra. Sólo aquellos fornicarios que ya agotaron
su ciclo de existencias humanas, ingresan definitivamente en la Sumergida
Región Negativa de Mercurio.
Empero os ruego, por favor, comprendedme. Existen sobre la Tierra,
algunas veces, verdaderos monstruos Humanoides que ya no ofrecen ninguna
posibilidad de redención; son casos definitivamente perdidos, y aunque no hayan
agotado el ciclo completo de las 108 existencias, incuestionablemente entran en
los Mundos Infiernos.
P- Maestro, sabemos que la Esfera de Mercurio es de los fornicarios.
¿Quiere esto decir que los Yoes se dividen en los diferentes Círculos Dantescos
de acuerdo con los distintos Agregados Psíquicos?
R- Joven que hace la pregunta: Es claro que el Ego es una suma de
diversos Agregados Psíquicos que personifican errores. Algunos de estos
corresponden específicamente a un Círculo Dantesco, y otros se hallan
íntimamente vinculados con otros Círculos más sumergidos, empero, la totalidad,
la suma de Valores Negativos, en su conjunto, se precipita involucionando
dentro del Reino Mineral, hacia el centro de gravedad planetaria.
La Conciencia de los condenados debe experimentar, en cada Círculo
descendente, en cada Infra-dimensión de la Naturaleza, bajo la Región
Tridimensional de Euclides, sus correspondientes Defectos Psicológicos.
Esta noche estamos hablando exclusivamente sobre el Segundo Círculo; más
tarde, después de haber revisado los Nueve Círculos Dantescos, estudiaremos
detenidamente la Ley del Movimiento Perpetuo. Entonces todos ustedes, señores y
señoras, podrán ahondar un poco más en el tema que corresponde a la pregunta
que ha hecho el joven aquí presente.
P- Maestro, ¿quiere decir que en este Círculo que corresponde a la
lujuria, la fornicación se ha vuelto terriblemente mecánica y por ende,
dolorosa y asqueante?
R- Bien, amigo, Escúcheme: Entre ese aire negro y fatal, la lujuria
suele mezclarse con la violencia y entonces, todo se torna instintivo y brutal.
¿Entendido?
P- Lo que desconcierta tremendamente, Venerable Maestro, es que a pesar
de las torturas que en ese Círculo se sufren, los que ahí moran creen que van
muy bien. ¿Quisiera explicarnos esta cuestión?
R- Noble señor, las gentes del Abismo piensan de sí mismas siempre lo
mejor. Creen firmemente que marchan por el sendero de la rectitud y del amor, y
consideran que aquellos que andamos por la "Senda de la Revolución de la
Conciencia" marchamos, como dicen ellos, "hacia nuestra propia
destrucción".
Quiero que ustedes sepan que los tenebrosos, movidos por buenas
intenciones, nos tientan incesantemente con el propósito "dizque" de
"salvarnos". En esas Regiones Abismales vemos a muchos anacoretas,
penitentes, faquires, místicos, monjes, etc., etc., etc., amonestando a
diversos grupos humanos y totalmente convencidos de que van muy bien.
P- Maestro, estas Almas que están tan convencidas de que van muy bien,
¿no saben que están en el Infierno?
R- Noble señora que hace la pregunta: La palabra "Infierno"
deviene del latín "Infernus", que significa "Región
Inferior". Dentro del interior de la Tierra hallamos el Mundo de los
Elementos Naturales, y es incuestionable que los perdidos jamás considerarían a
tales Elementos, o a las Sumergidas Regiones como lugar de perdición.
Las gentes normales, comunes y corrientes, tienen la Conciencia dormida,
mas quienes entran en las Regiones Abismales despiertan en el mal y para el
mal. Tales gentes tienen una idiosincrasia psicológica muy especial, una lógica
fatal de tipo diferente.
No se extrañe usted, no se asombren ustedes de que para los perdidos
abismales, lo blanco es negro y viceversa. Nombrar a Jesús, el Gran Kabir, o a
la Divina Madre Kundalini, en esas Regiones Sumergidas, es para tales
condenados una blasfemia, algo imperdonable, y consecuentemente, eso
equivaldría a provocar su ira. Entonces, los veríamos furibundos atacarnos.
No ignoran los perdidos el hecho concreto de que deben pasar por la
Muerte Segunda, mas no la temen: La imploran, la piden. Saben que esa es la
puerta de escape para retornar a la superficie de la Tierra y reiniciar un
nuevo ascenso evolutivo que habrá de marchar desde la piedra hasta el hombre.
¿Entendido?
P- Maestro, una persona como yo, que sigo una abstención sexual
absoluta, ¿estaría acaso libre de ingresar al Segundo Círculo Dantesco?
R- Amigos, hermanos, es indispensable, es urgente e inaplazable saber
que la lujuria se procesa en las 49 Regiones del Subconsciente.
Muchos santos que llegaron a la Suprema Castidad en el Nivel meramente
Intelectivo, fracasaron cuando se les sometió a pruebas en las regiones más
profundas del Subconsciente.
Alguien podría, por ejemplo, haber logrado la Castidad en 48 Regiones
Subconscientes y fallar en la 49.
Muchos hombres y mujeres virtuosas que se auto-calificaron de
"castas" e "inocentes", son ahora habitantes del Segundo
Círculo Dantesco.
Millares de religiosos, sacerdotes de todas las creencias que creyeron
haber conseguido la más absoluta Castidad, viven ahora en el Infierno de
Mercurio.
Que nadie, pues, se auto-califique de "casto". "Quien se
sienta seguro que mire atrás y no caiga".
P- Maestro, usted está mencionando 49 Regiones del Subconsciente y,
francamente, puedo decir que es la primera vez que oigo tal número, pues en
todos los tratados de Sicología, Parapsicología y Psicoanálisis, donde se
mencionan y se estudian los procesos de la Conciencia, Sub-conciencia e
Infra-conciencia, etc., no se mencionan esas 49 Divisiones o Regiones que usted
cita. ¿Por qué es esto?
R- Distinguidos señores, damas que me escuchan, conviene que recordemos
la constitución septenaria del Hombre Auténtico.
Como quiera que el "bípedo tricerebrado o tricentrado", equivocadamente
llamado hombre, todavía no ha despertado Conciencia, no ha creado los Cuerpos
Existenciales del Ser, sólo posee en verdad estados Subconscientes, Subjetivos.
Multiplique usted el séptuple aspecto por sí mismo, y tendrá las 49
Regiones Subconscientes de todo humanoide.
Obviamente, despertando Conciencia, estos 49 estados se tornan
conscientes, y sólo entonces tendríamos Objetividad Concientiva Integral.
Necesitamos transformar el Subconsciente en Consciente, y esto solamente
es posible desintegrando los Agregados Psíquicos que constituyen el Ego, el Mí
Mismo, el Sí Mismo.
Recordemos que la Conciencia está embotellada en tales Agregados.
Desintegrando estos últimos, ella deviene despierta.
La lujuria, la fornicación del Círculo Sumergido de Mercurio, bajo la
corteza terrestre, es ciertamente el fundamento, la base, del Ego existencial.
P- Algunos de sus libros, Maestro, explican que para Despertar
Conciencia, hay que diseccionar con el intelecto al Yo, o Defecto Psicológico
que se desea eliminar, y que esto se haga en los 49 Departamentos del
Subconsciente; pero si todavía no tenemos la Conciencia Despierta, ¿cómo
podemos penetrar con el intelecto en esas 49 Regiones? ¿Quisiera explicarnos
esto?
R- Amigos, no sería posible poder desintegrar radicalmente el Ego, en
forma instantánea y simultáneamente, en todas las 49 Regiones Subconscientes.
Les invito a reflexionar, a investigar este asunto en forma clara y
perfecta.
Cuando queremos aniquilar cualquier Defecto Psicológico (la lujuria, por
ejemplo, o cualquier otro), debemos ante todo, comprenderlo.
Sin embargo, la Comprensión Unitotal del Defecto en cuestión, no podría
ser un hecho inmediato en las 49 Regiones Subconscientes; esto significa un
avance progresivo en el camino del entendimiento.
En forma graduada iríamos comprendiendo y eliminando los Yoes del
Defecto en cuestión, en cada una de las Regiones Subconscientes. Esto marcaría
un desarrollo de la Conciencia metódico, profundo y ordenado.