CAPÍTULO IX
QUINTO CIRCULO DANTESCO O ESFERA SUMERGIDA DE MARTE
Amigos, señores, señoras... Vamos ahora a platicar un poco sobre la
Quinta Infra-dimensión Natural o de Marte, ubicada bajo la corteza geológica de
nuestro mundo terráqueo.
Ante todo conviene aclarar, en forma enfática, que no estamos aquí
citando el Reino Mineral Sumergido del planeta Marte en sí mismo.
Nos estamos refiriendo, exclusivamente, a esa sección Infra-dimensional
ubicada bajo la epidermis de la Tierra, relacionada con la vibración de tipo
marciano.
No estoy tampoco hablando del Cielo de Marte, ni del citado planeta. Lo
que estoy diciendo se refiere, exclusivamente, a la Quinta Infra-dimensión de
nuestro planeta Tierra, y eso es todo.
Me gusta aclarar todo esto con el propósito de evitar malas
interpretaciones, pues la mente, como ya es sabido, puede caer en muchos
sutiles engaños...
En el Quinto Círculo Dantesco, resaltan incuestionablemente las GENTES
IRÓNICAS, FURIOSAS, los SOBERBIOS, ALTANEROS y ORGULLOSOS.
En los Infiernos del planeta Marte en sí mismos, como ya estudiamos en
nuestro libro titulado "LAS TRES MONTAÑAS", descubre el investigador
Esoterista terribles aquelarres, zánganos espantosos, tenebrosas arpías,
brujas, calchonas o como quiera llamárseles.
Empero, en el Quinto Círculo Dantesco, bajo la epidermis de la Tierra,
sección de tipo, dijéramos marciano, no resaltan, ciertamente, las secuaces de
Selene con sus asqueantes zánganos que tanto asustaron a los troyanos, en las
Islas Estrófadas del mar Egeo.
Aquí, el Dante Alighieri, el viejo florentino, discípulo de Virgilio el
poeta de Mantua, sólo ve entre las aguas turbias y el inmundo lodo, a muchos
soberbios que aquí, sobre la faz de la Tierra, brillaban solemnes en los ricos
palacios y en las fastuosas mansiones...
Lo más doloroso de esta Región Abominable, es tener que encontrarse, los
perdidos, con sus mismas diabólicas creaciones milenarias.
Incuestionablemente, la Conciencia embotellada en todos esos Agregados
Psíquicos que constituyen el Ego, el Mí Mismo, el Sí Mismo, ha de enfrentarse a
sí mismo con todos sus componentes.
Yo vi en aquellas Regiones Sumergidas mucho lodo, estancadas aguas y
supremo dolor.
Todavía recuerdo con horror a cierta desesperada criatura, que sumergida
entre aquel cieno de amargura, desesperada, trataba de ocultarse ante la mirada
siniestra de ciertos monstruos horripilantes, que en el fondo mismo de su
propia psiquis, eran Yoes personificando violencias, partes de sí misma.
¿Huir de sí mismos? ¿El Yo huyendo del Yo? ¡Espanto, horror! La
Conciencia ante sí misma, enfrentada al suplicio maquiavélico imposible de
describir con palabras.
Aquellos Yoes, parte de la criatura viviente que de ellos quería huir,
no tenían los ojos de frente como los demás mortales; estos, por nefastos, se
veían a derecha e izquierda como los de los pájaros...
Eran Agregados Psíquicos de violencia. Portando simbólicos rifles,
querían atacar a la criatura que se ocultaba, y, sin embargo, ésta última y sus
atacantes, eran todos, Agregados Psíquicos, partes componentes de un mismo Ego,
del Yo Pluralizado en su totalidad. Revolcarse entre tanto lodo, huir de Sí
Mismos, sentir pavor de Sí Mismo, el Yo enfrentado al Yo, partes de Mí Mismo
enfrentado a partes de Mí Mismo, es ciertamente el horror de los horrores, lo
incalificable, el espanto que no tiene palabras para expresarse. Es así como la
Conciencia de los difuntos, de la Quinta Infra-dimensión del planeta Tierra,
viene a conocer sus propias maldades, sus propios horrores, sus insólitas
violencias, la ira nefasta...
P- Querido Maestro, he observado que al referirse al Quinto Círculo
Dantesco del planeta Marte, nos dice que ahí hay aquelarres y convulsiones de
ira; sin embargo, cuando se refiere al Cuarto Círculo Dantesco Solar, nos
informa que en lo que toca al astro Sol, está limpio de Yoes, a pesar de que
Marte corresponde a un paso adelante en el proceso de la Iniciación. Si se
entiende mi pregunta, ¿quisiera usted aclararla?
R- Distinguido amigo: He dicho que en el Reino Mineral Sumergido
Marciano, es decir, en los Infiernos del planeta Marte, no en su Cielo ni en su
superficie planetaria, puede el investigador Esoterista encontrar, ciertamente,
a las tenebrosas arpías y sus pavorosos aquelarres.
He dicho también que en el Reino Mineral Sumergido del Sol que nos
ilumina y da vida, dentro de sus Infradimensiones meramente naturales, todo
está limpio; allí no vemos a las secuaces de Selene ni a los horripilantes
zánganos, ni a los seguidores de Simón el Mago. Sería absurdo suponer, siquiera
por un instante, que pudiesen vivir entre las entrañas del radiante Sol, los
Adeptos de la Mano Izquierda y los Adivinos de Pitón. Es ostensible que las
vibraciones solares destruirían, aniquilarían de inmediato a cualquier criatura
impura...
Repito lo que antes dijera: En el Sol solamente pueden morar solemnes
los Espíritus Solares, los Seres Inefables que están más allá del Bien y del
Mal.
P- Dice usted que en la Quinta Infra-dimensión del organismo planetario,
unos Yoes se enfrentan a otros, y que también la Conciencia se enfrenta a esos
Yoes, terriblemente malignos por su naturaleza iracunda. ¿Significa esto que la
Conciencia es un tercero en discordia, que forma parte del Mí Mismo?
R- Distinguido señor, su pregunta es importante, y con el mayor gusto
nos apresuramos a aclarar...
Ante todo, es urgente saber que el Ego, el Yo, el Mí Mismo, el Sí Mismo,
no es algo individual. Ciertamente, el Ego es un conjunto de Agregados
Psíquicos; a estos últimos, podemos denominarlos también Yoes.
Nuestro tal Yo, es pues una suma de pequeños Yoes pendencieros y
gritones que llevamos dentro. Si a estos se les denomina "Demonios",
no cometeremos error específico definitivo. Analizando cuidadosamente esta
cuestión, podemos llegar a la conclusión lógica de que tales Yoes-Demonios
personifican claramente a nuestros Defectos Psicológicos.
Yo les invito a ustedes, señores y señoras, a comprender concretamente,
que cada uno de estos Yoes-Diablos lleva en su interior cierto porcentaje bien
definido de nuestra propia Conciencia.
En la Quinta Infra-dimensión Natural de nuestro planeta Tierra, resulta
que la Conciencia se enfrenta a sí misma, se auto-conoce mirándose con muchos
ojos desde diversos ángulos, de acuerdo con cada uno de sus Yoes.
Es indubitable que la Conciencia trata de huir de sí misma, de sus
propios Defectos representativos, de sus propias creaciones diabólicas.
Nada agradable resulta para los difuntos tratar de huir de sí mismos,
sentir horror de sí mismos, tratar de ocultarse una parte, de las terribles y
espantosas miradas, de otra parte o partes de sí mismo.
Quiero ayudar en alguna forma a todos aquellos que me escuchan,
valiéndome esta vez de un símil muy exacto...
Aquí en México, a la entrada del Castillo de Chapultepec, tenemos el
Salón de los Espejos; los visitantes se ven en cada uno de estos cristales en
formas completamente diferentes.
Algunos espejos de estos, descomponen nuestra figura, haciéndonos
aparecer como gigantes de otros tiempos; otros, nos dan el aspecto de
insignificantes enanos; aquellos, el de rechonchas figuras espantosamente
obesas; estos otros, el de alargadas figuras deformadas, delgadas y
horripilantes; esos otros, deforman nuestra imagen haciéndola surgir con
piernas y brazos monstruosos, etc., etc.
Imaginad por un momento que cada una de estas figuras fuese alguno de
nuestros Yoes, viva personificación de nuestros errores.
¿Qué sería de todas esas criaturas de los múltiples espejos, partes del
Sí Mismo, del Mí Mismo, del Ego que llevamos dentro, si horrorizados cada uno
de ellos quisiera cada cual, independientemente, huir de los otros?
Nosotros, convertidos en todos estos múltiples Yoes, cada una de
nuestras partes, espantadas de cada una de nuestras partes, cada horror
espantado de cada horror. Ese es un suplicio peor que el del Tántalo; he ahí
pues la tortura en el Quinto Círculo Dantesco.
Ciertamente, señores y señoras, el Ego que llevamos dentro está
constituido por millares de demonios, Yoes que representan a nuestros Defectos
Psicológicos.
Es ostensible que tal enjambre de Diablos controlan la Máquina Orgánica
aquí en el Mundo Físico, y no guardan concordancia alguna entre sí.
Todos ellos luchan por la supremacía; todos ellos quieren controlar los Centros
Capitales de la Máquina Orgánica. Cuando alguno de ellos gobierna por un
momento, se siente ser el amo, el jefe, el único. Sin embargo, después es
destronado, y otro pasa a ser el jefe.
Ahora os explicaréis, señores y señoras, el motivo por el cual todos los
seres humanos estamos llenos de íntimas contradicciones. Si pudiéramos vernos
en un espejo de cuerpo entero, tal como somos, nos sentiríamos horrorizados de
sí mismos.
Esto último es un hecho concreto en la Quinta Infra-dimensión Natural
del planeta Tierra. Sin embargo, en la citada Región Tenebrosa, el espanto es
aún más crudo, más realista, hasta tal punto que cada una de las partes huye
sin consuelo, despavorida, tratando de ocultarse de cada una de las otras
partes...
La Conciencia dividida en múltiples pedazos, horror del Averno,
misterio, cosas terribles de las Tinieblas de Minos. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
P- Aunque es evidente que esta Quinta Infra-dimensión Natural de nuestro
planeta Tierra es mucho más densa y material que las anteriores, ¿quisiera
usted explicarnos qué elementos son característicos de su densidad?
R- Caballero, amigos... Ciertamente, el Quinto Círculo Dantesco resulta
más denso que los cuatro anteriores, debido a su composición atómica.
Es de saber que cada átomo de la Quinta Región Sumergida, lleva en su
vientre 480 átomos del Sagrado Sol Absoluto.
Es evidente pues, que la Quinta Región Sumergida, resulta mucho más
grosera que las anteriores; por ende, el sufrimiento es allí mayor.
Millones de condenados habitan en esa zona de la Tierra: Gentes que se
hieren mutuamente entre sí, blasfemos que maldicen al Eterno Dios viviente;
personas llenas de odio y de venganza, soberbios, iracundos, impetuosos,
asesinos y malvados.
Todas estas gentes creen que van muy bien. Ninguno supone, siquiera por
un instante, que marcha por los caminos de las tinieblas y del horror, y que va
mal; todos ellos se sienten santos y virtuosos; algunos de ellos se
auto-consideran calificándose de víctimas de la injusticia; todos en general
presumen de justos...
P-Con relación a los Nueve Trabajos que se realizan en la Segunda
Montaña de la Resurrección, ¿quisiera usted decirnos cuál es la diferencia
entre el trabajo en la Quinta Infra-dimensión del planeta Marte y el del Quinto
Círculo Dantesco del planeta Tierra?
R- Amigo, amigos... Les invito a comprender lo que es el trabajo en la
Disolución del Ego. Indubitablemente, al sumergirnos por medio de la Meditación
en nuestros propios Infiernos Atómicos, con el propósito de comprender tales o
cuales Defectos Psicológicos, es incuestionable que nos ponemos en contacto con
tal o cual Infra-dimensión Natural.
Siendo la Quinta Región Sumergida la sección fundamental de la ira,
obviamente, al tratar de comprender en forma íntegra los diversos procesos del
enojo, del coraje, de la violencia, de la soberbia, etc., etc., etc., nos
ponemos en contacto con el citado Quinto Círculo Dantesco.
Es indispensable hacer una clara diferenciación entre aquellos Elementos
Inhumanos que se relacionan con los Nueve Círculos Dantescos del planeta
Tierra, bajo la epidermis de este afligido mundo, y los Elementos
Infra-conscientes que dentro de nuestra Psiquis guardan íntima relación con los
Infiernos de la Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y
Neptuno.
Pero oídme bien señores y señoras, para que no existan confusiones:
Distinguid entre Cielos e Infiernos. El Cielo de cada uno de estos citados
planetas, es totalmente diferente al Infierno de cada uno de los mismos.
Aprended siempre a ubicar cualquier Infierno planetario dentro del Reino
Mineral Sumergido del mismo.
Cielo es diferente: Es región de Luz, Armonía, Felicidad. No podríamos
ingresar a cualquiera de estos Cielos planetarios, sin antes haber trabajado en
sus correspondientes Infiernos.
Mirad las cosas desde este ángulo: Es claro que jamás podríamos ingresar
al Cielo de Marte sin antes haber trabajado en el Infierno Marciano, dentro de
las entrañas vivientes de su propio Reino Mineral Sumergido.
En el Infierno de Marte, en sus Infradimensiones Naturales, debemos
eliminar ciertos Estados Psíquicos Brujescos, Infra-conscientes e Inhumanos.
Esta clase de trabajos sólo son posibles para aquellos Individuos
Sagrados conocidos como "Potestades", y que se preparan para alcanzar
en el Cielo de Marte, el estado de "Virtudes".
Sin embargo, cualquier trabajo entre las entrañas de los otros mundos
del Sistema Solar, guarda alguna relación psíquica con sus correspondientes
Secciones Infernales del planeta Tierra.
No olvidéis, señores y señoras, las Leyes de las Correspondencias,
Analogías y Numerología.
De todas maneras, es urgente saber que si en los Infiernos del planeta
Marte debemos eliminar psíquicos estados brujescos e infra-conscientes, en la
Quinta Sección correspondiente e Infernal del planeta Tierra, sólo nos
limitamos a eliminar los procesos de la ira, soberbia, etc., etc.
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