CAPÍTULO XIV
EL MOVIMIENTO CONTINUO
Estimable auditorio, distinguidos caballeros, honorables señoras...
Vamos a platicar un poco sobre el Movimiento Continuo.
De cuando en cuando los "bribones del intelecto" se preocupan
por el Movimiento Continuo, y es claro que se agita intensamente la opinión
pública.
Se ha querido siempre inventar algún mecanismo que funcione
perpetuamente, mas esto no es posible debido al gasto inevitable de materiales.
Es claro que si las piezas de una máquina cualquiera se desgastan, el
Movimiento Continuo desaparece.
Algunas personas, tratando de descubrir la Ley del Movimiento Continuo,
han ido a parar al manicomio.
Uno no puede menos de reírse al contemplar tantos artefactos que no han
dado resultado alguno. ¡Qué de mecanismos ingeniosos no han inventado los
"bribones del intelecto!” Y, sin embargo, el problema sigue sin solución.
Nosotros, francamente, descubrimos ya la Ley del Movimiento Continuo en
el cilindro maravilloso del Arcángel Haritón.
Se dice que su parte principal está hecha de ámbar con ejes de platino,
en tanto que los paneles interiores de las paredes están hechos de anfrocita,
cobre y marfil, y de un "cemento" muy fuerte a prueba del frío, del
calor y del agua, e inclusive de las radiaciones de las concentraciones
cósmicas.
Para nuestro modo de ver y de entender las cosas, es obvio que tanto las
palancas exteriores como las ruedas dentadas deben ser renovadas de tiempo en
tiempo, pues aunque están hechas del metal más fuerte, el uso prolongado las
desgasta.
Estamos hablando incuestionablemente de la "Rueda del
Samsara", la cual gira eternamente.
Todos nosotros sin excepción alguna, hemos girado muchas veces con esta
Gran Rueda, y si el Movimiento Continuo no se ha interrumpido se debe
exclusivamente a la infinita cantidad de elementos desechables.
Pensemos por un momento en el eje de esta Gran Rueda, esa que se dice
que es de platino; podría también afirmarse, en forma enfática, que es de
plata.
Cualquiera sabe que la plata o el platino son de tipo completamente
Lunar; es obvio que no podría ser de otro material el eje de la rueda fatal.
En cuanto al ámbar, es claro que este último se encuentra diluido en
todo lo creado; no debemos olvidar que esta sustancia unifica completamente a
las Tres Fuerzas Universales.
Resulta extraordinario que las Tres Fuerzas Primarias de la Creación, a
pesar de trabajar independientemente, cada una y por su cuenta, se mantienen
unificadas gracias a esa sustancia magnífica denominada "ámbar".
"Cada uno de nos, no solamente ha pasado por el molino muchas
veces, sino también por cada uno de los dientes del molino".
Con este dicho quiero enfatizar la noticia de que incesantemente hemos
girado a través de sucesivas eternidades en la Rueda del Arcángel Haritón, es
decir, en la Rueda extraordinaria del Samsara.
El material de desecho son los Egos, que descendiendo con la trágica
Rueda se desintegran en el Averno.
Por la derecha asciende siempre Anubis evolucionante, y por la izquierda
desciende Tiphón involucionante.
Hemos repetido en todas estas pláticas hasta la saciedad, que a cada uno
de nosotros se nos asignan siempre 108 existencias. Es claro que terminado el
ciclo de vidas sucesivas, si no hemos logrado la Auto-Realización Intima del
Ser, giramos con la Rueda del Arcángel Haritón descendiendo dentro del Reino
Mineral Sumergido.
Con esto queremos hablar bien claro y decir: Se evoluciona hasta un
punto perfectamente definido por la Naturaleza y luego se involuciona.
Subimos evolucionando por el lado derecho de la Rueda y descendemos
involucionando por el lado izquierdo de la misma.
El ascenso evolutivo, propiamente dicho, comienza desde el Reino
Mineral.
Cualquier investigador Esoterista con Conciencia Despierta, podrá
verificar la cruda realidad de las criaturas evolucionantes en el Reino Mineral
Superior (para diferenciarlo del Inferior Sumergido).
Muchas veces, moviéndome fuera del Cuerpo Físico con el Eidolón, he
abierto determinadas rocas o fragmentos de piedra, para estudiar esas múltiples
criaturas que habitan en ese Reino Mineral Superior.
Puedo decirles a ustedes sin temor a exagerar que tales criaturas
inocentes están más allá del Bien y del Mal.
En cierta ocasión, cuando abrí un fragmento de roca, pude ver muchas
damas y caballeros elegantemente vestidos, que cuando mucho tendrían un tamaño
de 5 a 10 cms., de estatura. No hay duda de que a estos pequeños Elementales
Minerales les agrada disfrazarse con nuestras vestiduras de Humanoides.
Viajando por distintos caminos de México en el automóvil, he visto con
asombro místico a ciertos Elementales Superiores de las rocas, los cuales me
han advertido sobre peligros, o me han aconsejado precaución en las carreteras.
Este segundo tipo de Elementales Minerales, incuestionablemente es más
avanzado que el primer tipo, y asume figuras muy semejantes a las del humanoide
intelectual, aunque usen vestiduras con el color de las rocas en que habitan.
Un tercer tipo de Elementales Minerales más avanzados, es aquel que se
conoce con el nombre de "Gnomos" o "Pigmeos"; esta clase de
criaturas parecen verdaderos enanos de luenga barba blanca y cabello cano. No
hay duda de que esta última clase conoce a fondo la Alquimia de los metales y
coopera en la obra de la Naturaleza.
Obviamente se trata de criaturas más avanzadas, y sobre estos hablan
claramente muchos textos de Ocultismo.
Bástenos recordar, por un momento, "Los Elementales" de Franz
Hartman, el cual menciona a estas criaturas...
No hay duda de que los Elementales Minerales avanzados ingresan al Reino
Vegetal.
Cada planta es el Cuerpo Físico de un Elemental Vegetal.
Todo árbol, toda hierba, por insignificante que ésta sea, posee su
Elemental particular.
No quiero decir con esto que los Elementales de las plantas, árboles y
flores, etc., están metidos a todas horas dentro de su cuerpo inmóvil; eso
sería absurdo e injusto, además.
Los Elementales Vegetales tienen plena libertad para entrar y salir de
sus cuerpos a voluntad; uno se asombra cuando los encuentra en la Cuarta
Coordenada, en la Cuarta Vertical.
Normalmente las Criaturas Elementales del Reino Vegetal se encuentran
clasificadas en forma de familias.
Una es la familia de los Naranjales, otra la de la Hierbabuena de Menta,
otra la de los Pinos, etc., etc., etc.
Cada familia tiene su Templo propio en el Edén, en la Cuarta Dimensión.
Muchas veces, vestido con el Eidolón, me he metido dentro de estos
Templos Paradisíacos.
Para citar algo de estos últimos, quiero referirme ahora al Santuario de
los Naranjales.
Hallé dentro del Sancta de dicha Familia Vegetal, muchos niños inocentes;
estos se hallaban ocupados atendiendo las enseñanzas que su
"Gurú-Deva" les impartía.
Aquel instructor, vestido con un traje como de novia, parecía una beldad
femenina exquisitamente espiritual.
Similares visitas he hecho a otros Templos Vegetales ubicados en la
Tierra Prometida, en esa tierra donde los ríos de agua pura de vida manan leche
y miel...
Los Elementales avanzados del Reino Vegetal ingresan más tarde a los
diversos departamentos del Reino Animal.
Estas criaturas, distribuidas en múltiples familias o especies, tienen
también sus guías y sus Templos ubicados en el Paraíso Terrenal, es decir, en
la Cuarta Coordenada, llamada por los Ocultistas "Mundo Etérico".
En cierta ocasión, hallándome en meditación, pude verificar claramente
el sentido inteligente del lenguaje de las aves.
Recuerdo claramente a cierta ave que posada sobre la copa de un árbol,
discutía con otra. La primera estaba muy tranquila cuando fue de pronto
interrumpida por la llegada de la segunda. Esta última se posó amenazante sobre
la copa del árbol, haciéndole muchas recriminaciones a la primera...
Yo estaba alerta escuchando en meditación lo que acaecía. Recuerdo
claramente los improperios del ave amenazante:
-"Tú me heriste una pata hace algunos días, y yo tengo que castigarte
esa falta"... La criatura amenazada se disculpaba diciendo:
-"Yo no tengo la culpa de lo sucedido, déjame en paz"...
Desafortunadamente, el ave agresora no quería entender razones, y picando con
fuerza a su víctima le recordaba incesantemente su herida pata.
En otra ocasión, encontrándome también en profunda meditación interior,
pude escuchar el ladrido de dos perros vecinos. El primero le contaba al
segundo todo lo que sucedía en su casa, le decía:
-"Mi amo me trata muy mal; aquí en esta casa me dan constantemente
de palos y de azotes, y la alimentación es pésima, todos en general me
insultan, y yo vivo una vida muy infeliz". El segundo contestaba con sus
ladridos diciendo:
-"A mi me va mucho mejor; me dan buena alimentación y me tratan muy
bien".
Las gentes que iban y venían por la calle únicamente escuchaban el
ladrido de dos perros; no entendían el lenguaje de los animales. Sin embargo,
para mí, tal idioma ha sido siempre bien claro.
En cierta ocasión, un perro vecino me advirtió que me aguardaría un gran
fracaso si yo realizaba cierto viaje hacia el Norte de México. El aludido
animal gritaba diciéndome:
-"¡Un fracaso, un fracaso, un fracaso!" Y yo no quise hacerle
caso.
Por aquellos días, al llegar a cierto pueblo muy cerca del desierto de
Sonora, le dije al conductor del vehículo en que viajábamos que se hacía
indispensable buscar un hotel, pues en modo alguno quería yo continuar el viaje
aquella noche.
Sin embargo, aquel buen señor con Conciencia dormida no quiso obedecer.
Entonces le advertí en la siguiente forma:
-"Usted será responsable de lo que va a suceder, advertido queda;
óigalo bien, advertido queda"...
Horas más tarde, el carro (automóvil) se volcaba en el desierto y sí
hubo heridos; no hubo muertos. Entonces le recordé a aquel caballero el error
que había cometido al no obedecerme... No hay duda de que aquel hombre
reconoció su delito y pidió perdón, mas ya todo era tarde; el hecho había
sucedido.
Así son desafortunadamente las gentes de Conciencia dormida; así andan
por el mundo desde que nacen hasta que mueren.
Podrá parecerles a ustedes un poco extraño esto que estoy diciendo, pues
en modo alguno notan alguna diferencia oyendo el canto de un ave. Nunca
entenderán su lenguaje, y mucho menos el de un perro.
Ustedes solamente escuchan sonidos de la Naturaleza: Ladridos, silbos,
cantos, etc., y nada más.
Otro tanto puede sucederles a esas criaturas animales: cuando ellos
escuchan el lenguaje humano sólo perciben subidas y bajadas de voz, sonidos más
o menos agudos, más o menos graves: Chirridos, rugidos, relinchos, roncares,
bufares y crocotares.
Sin embargo, nosotros nos entendemos, tenemos nuestros idiomas
terrenales, etc.
Las criaturas elementales más avanzadas ingresan en el reino de los
Humanoides intelectuales; no hay duda de que estos bípedos tricerebrados o
tricentrados son mucho más peligrosos...
A todo aquél que ingresa al reino de los homúnculos racionales se le
asignan siempre 108 existencias; como ya lo hemos dicho hasta la saciedad, mas
aquél que fracasa, aquél que no logra la Auto-Realización Intima dentro del
ciclo de existencias que se le han asignado, deja de retornar o reincorporarse
en organismos de humanoide, y se precipita involucionando dentro de las
entrañas de la Tierra, en las Infradimensiones de la Naturaleza.
A través de nuestras investigaciones de tipo esotérico hemos podido
comprobar, con entera claridad meridiana, lo que son los procesos Involutivos.
Es claro que nos toca desandar lo andado y bajar por los escalones por
donde antes subiéramos.
Después de recapitular en el Averno experiencias pasadas de humanoide,
debemos repetir estados animalescos y vegetaloides antes de la fosilización
total y la Muerte Segunda.
Recuerdo un caso muy interesante. En cierta ocasión le advertí a una
dama del Abismo lo siguiente:
-"Por el camino involutivo que usted lleva tendrá que desintegrarse
en la Novena Esfera, volverse polvareda cósmica; así es la Muerte
Segunda". Aquella dama me respondió:
-"No lo ignoro; nosotros lo sabemos, y precisamente eso es lo que
queremos".
El demonio que la acompañaba, enfurecido, me atacó con sus Poderes
Psíquicos Infernales y yo hube de defenderme con la Espada Flamígera.
Yahvé ha hecho de toda esta Rueda del Samsara una mística, una religión,
y sus secuaces le son fieles.
Cuando uno platica con Yahvé, puede verificar que este Ángel caído posee
una chispeante intelectualidad, con la cual puede seducir totalmente a
cualquiera.
Todas las pláticas de Yahvé se inician hablando contra el Cristo Cósmico
(este tal demonio es terriblemente perverso, y odia mortalmente al Logos
Solar).
Aquellos que quieren Auto-Realizarse Íntimamente con el propósito de
evitar el descenso a los Mundos Infiernos, deben meterse por la "Senda de
la Revolución de la Conciencia". Esto significa separarse de la Rueda del
Samsara y apartarse completamente de las Leyes de la Evolución y de la
Involución.
Ahora os explicaréis, claramente, por qué el Cristo Cósmico, a su paso
por la Tierra, nos habló de la "puerta estrecha y del camino angosto y
difícil que conduce a la Luz"...
El Ego jamás es inmortal. Tiene un principio y un fin: O lo aniquilamos
voluntariamente, o la Naturaleza se encarga de desintegrarlo en el Averno.
Nosotros debemos escoger. Estamos ante el dilema del "Ser y No
Ser" de la Filosofía. Y los que no quieran escucharnos ahora, tendrán que
sufrir más tarde las consecuencias.
Muy interesantes resultan los procesos voluntarios de la disolución del
Yo, aquí y ahora.
En principio debemos eliminar las debilidades del humanoide; luego
continuar disolviendo o desintegrando todos esos Agregados animales o bestiales
que llevamos dentro; y mucho más tarde, es indispensable trabajar con el
"Hacha de Doble Filo" de los antiguos Misterios, para quebrantar y
reducir a polvo a los recuerdos vegetaloides de todas las lujurias y
morbosidades del pasado.
Por último hay que trabajar con las "Herramientas del
Labrador" para quebrantar los estados fósiles o mineraloides de los
distintos ayeres que duermen entre el fondo profundo del Subconsciente.
Con esto quiero decir que lo que la Naturaleza ha de hacer con nosotros
en el Abismo, podemos nosotros hacerlo aquí y ahora, si es que de verdad
queremos evitarnos las amarguras infernales.
P- Querido Maestro, cuando nos Auto-Realizamos Íntimamente y nos
separamos de la Rueda del Samsara, ¿significa esto que dejamos de estar dentro
del Movimiento Continuo?
R- Escucho una pregunta del auditorio, y me apresuro a responderla con
el mayor agrado. Distinguido caballero, es urgente que usted comprenda lo que
es el Movimiento Continuo de la Rueda del Samsara en todos y cada uno de sus
aspectos.
Indubitablemente, el Movimiento Continuo no solamente existe en el
Cilindro del Arcángel Haritón, sino también en cualquier Cilindro Cósmico.
Recuerde usted, claramente, que existen los Días y las Noches Cósmicas.
Todo fluye y refluye; va y viene; sube y baja; crece y decrece...
En todo hay un ritmo, y el Espacio Abstracto Absoluto es vibración
eléctrica y, por ende, Movimiento Continuo.
Francamente, yo no admito la inmovilidad absoluta; lo que sucede es que
existen múltiples e infinitas formas del Movimiento Continuo.
P- Venerable Maestro, usted nos habla de tres tipos de Elementales, y yo
quiero preguntarle si existen estos en la Rueda del Samsara tanto en la
Evolución como en la Involución o son exclusivos de la Evolución.
R Distinguido frater, observe usted en detalle todos los fenómenos de la
Naturaleza, y tendrá la respuesta...
Muchos piensan que los changos, simios, monos, orangutanes, gorilas,
etc., etc., son de tipo evolutivo. Algunos hasta suponen que el hombre viene
del mono, mas tal concepto cae estrepitosamente cuando observamos las
costumbres de esas especies animalescas. Póngase a un simio dentro de un
laboratorio y obsérvese lo que sucede.
Incuestionablemente, las diversas familias de simios son involuciones
que descienden del humanoide intelectual.
El humanoide no viene del mono; la verdad de esto está a la inversa: Los
simios son Humanoides involucionantes, degenerados.
Pasemos ahora a observar la familia de los cerdos. En tiempos de Moisés,
los israelitas que llegaban a comer la carne de este animal eran decapitados.
Es claro que este tipo de Elementales se encuentran en franco proceso
involutivo.
Estados análogos de Involución podemos descubrirlos en las plantas y en
los minerales.
El cobre, por ejemplo, dentro del interior del organismo planetario en
que vivimos, es el centro de gravedad específico de todas las Fuerzas
Involutivas y Evolutivas.
Si aplicamos la Fuerza Positiva del Universo al cobre, podemos
contemplar entonces con el sentido espacial, múltiples procesos evolutivos
maravillosos.
Si aplicamos la Fuerza Negativa Universal a dicho metal, podremos
percibir con la Clarividencia Integral, infinitos procesos involutivos muy
similares a los de las multitudes que habitan entre las entrañas de la Tierra.
Si aplicamos la Fuerza Neutra al cobre, tanto los procesos evolutivos
como los involutivos quedan en estado estático.
Las Leyes de la Evolución y de la Involución constituyen el eje mecánico
de toda la Naturaleza, el eje de plata de la Rueda del Samsara...
Las Leyes de la Evolución y de la Involución trabajan en forma
coordinada y armoniosa en todo lo creado.
Obviamente, los Elementales de los Reinos Mineral, Vegetal y Animal
evolucionan e involucionan en sus mismas escalas naturales. Jamás podríamos
concebir la idea descabellada de que los Elementales de la Naturaleza, por el
hecho de fracasar en tal o cual especie viviente, puedan hacer girar la Rueda
al revés para retornar al Abismo por la puerta por donde salieron.
Quiero que todos ustedes, caballeros y señoras, comprendan que en el
Tartarus se entra por una puerta y se sale por otra.
Esto significa, entre otras cosas, que por la derecha siempre subirá
Anubis evolucionante, y que por la izquierda descenderá, perpetuamente, Tiphón
involucionante. El Chakra del Samsara no gira al revés. ¿Entendido?
P- Venerable Maestro, existe una creencia entre quienes entendemos estas
Leyes en ciertas especies de animales, y nos gustaría una explicación sólo en el
caso concreto de los cuervos, ratas y demás especies más o menos repugnantes.
R- Con el mayor gusto voy a dar respuesta a la nueva pregunta del
auditorio. Fuera de toda duda, hay criaturas repugnantes en la Naturaleza que
acusan una marcada Involución.
Los antiguos egipcios, por ejemplo, aborrecían las ratas; y es obvio que
éstas se encuentran en estado de franca Involución. Otro es el caso de los
cuervos, y estos, aunque se alimentan de la muerte por el hecho de
desenvolverse en el Rayo de Saturno, poseen ciertos poderes maravillosos que
indican Evolución.
Yo he podido evidenciar lo que son las facultades del cuervo. En cierta
ocasión, hallándome en un pequeño poblado de Venezuela, en cierta casa donde un
pequeño niño se encontraba gravemente enfermo, vi con asombro a un grupo de
cuervos que muy tranquilos se habían posado sobre el techo de aquella casa.
Aquellas gentes sencillas entonces me aclararon lo siguiente: "Este
niño morirá".
Cuando pregunté el motivo de tal sentencia, ellos por toda respuesta me
señalaron a aquellas aves negras; entonces comprendí...
El caso no tuvo remedio, y realmente la criatura murió. Lo que más me
asombró fueron las facultades de aquellos Elementales; sabían que la criatura
iba a morir, y posados sobre el tejado de aquella mansión aguardaban el momento
supremo para el festín. Indudablemente la cena macabra nunca pudo llegar porque
a la criatura se le dio cristiana sepultura. Sin embargo, las aves llegaron y
la Ley se cumplió.
P- Muy amado Maestro, por los aspectos que usted nos ha explicado
ampliamente, ¿esto significa que todas aquellas criaturas animales como gatos,
perros, cerdos, etc., han pasado alguna vez por la forma humana y se encuentran
en camino hacia la desintegración? ¿Es posible que estas mismas criaturas se
encuentren en camino hacia la forma humana?
R- Distinguido hermano, séame permitido informarle que muchos
Elementales de la Naturaleza pasaron por los Mundos Infiernos. Con otras
palabras aclaro: Después de la Muerte Segunda, toda Alma se convierte en Elemental
de la Naturaleza e inicia sus procesos evolutivos, como ya he dicho. Tanto
desde la dura piedra, para continuar por el vegetal y el animal, hasta el
estado de humanoide intelectual.
En el ínterin, los Elementales de los distintos reinos evolucionan e
involucionan, mas no podrían regresarse al Averno, puesto que no poseen el Ego.
Sólo pueden ingresar al Averno los Humanoides, porque estos sí tienen en su
interior al Ego. Con esto queda aclarada la pregunta y dada la respuesta...
P- Maestro, ¿qué relación hay entre la Esencia y los Elementales?
R- Es bueno que el honorable auditorio que me escucha, entienda
plenamente, que no existe ciertamente ninguna diferencia entre la Esencia y los
Elementales.
Es claro que la Esencia es el mismo Elemental, y el Elemental es la
misma Esencia.
Cuando el Ego se desintegra en los Mundos Infiernos, nos convertimos en
Elementales de la Naturaleza.
Empero, cuando el Ego se desintegra aquí y ahora, mediante
"trabajos conscientes" y "padecimientos voluntarios", en vez
de convertirnos en Elementales nos convertimos en Maestros; he ahí lo
importante.
P- Maestro, tengo curiosidad por saber, a raíz de lo que nos ha
explicado respecto a que los Elementales están más allá del Bien y del Mal, y
que por lo tanto son inocentes, si esta inocencia se llega a perder.
R- Distinguido caballero, honorable auditorio que me escucha, les ruego
a todos comprender mis palabras...
Hay dos tipos de inocencia: La de los victoriosos y la de los
fracasados.
El Alma que se escapa del Averno después de la Muerte Segunda para
convertirse en Elemental de la Naturaleza, obviamente está fracasada, aunque
haya reconquistado su inocencia.
El Alma que desintegra el Ego en forma voluntaria y consciente, aquí y
ahora, reconquista su inocencia en forma victoriosa y se convierte en un Budha.
Hay Elementales que por primera vez entran en la Rueda del Arcángel
Haritón. Nunca han sido humanos; anhelan alcanzar el estado de humanos.
Existen Elementales que antes de serlo vivieron como Humanoides e
involucionaron en los Mundos Infiernos.
He aquí dos extremos, dos aspectos de los Elementales:
1º- Elementales que comienzan.
2º- Elementales que repiten los procesos elementales.
P- Amadísimo Maestro, quisiera saber, ya que se presenta la oportunidad
de su Sabiduría, nos explicara usted si un Elemental, cuando ingresa por
primera vez a una matriz humana, ¿por el hecho de venir sin Ego le es más fácil
lograr su Auto-Realización?
R- Honorable auditorio que esta noche me escucha: Es urgente saber que
la Esencia, el Alma venida de los tres Reinos Inferiores a humana matriz, no
tiene todavía la experiencia necesaria e indispensable que se requiere para
llegar a la Auto-Realización Intima del Ser.
Normalmente, toda Esencia que ingresa por primera vez en un organismo
humano, cae en muchos errores, forma Ego, adquiere Karma y sufre después lo
indecible.
Sólo más tarde esa Alma puede, si así lo quiere, lograr la
Auto-Realización.
Sin embargo, repito ahora lo que ya dije en pasadas pláticas: No todas
las Almas logran la Maestría. Para que esto suceda se hace indispensable cierta
inquietud íntima, y esto sólo es posible cuando la Mónada, es decir, la Chispa
Inmortal del Espíritu, se propone de verdad trabajar a su Humana Alma.
Es claro que no todas las Mónadas, Espíritus o Chispas Virginales tienen
interés en la Maestría, como quiera que esto ya lo dijimos en pasadas cátedras,
no es necesario seguir haciendo aclaraciones sobre el particular.
P- Venerable Maestro, en todo caso considero que, al ir eliminando
voluntariamente el Ego, realmente estamos en un proceso de Evolución, porque
siempre hemos entendido que la Evolución significa ascenso, por lo que sostengo
que no están equivocados quienes afirman que sí existe la Evolución permanente
hasta llegar a la Perfección Unitotal. ¿Tiene usted alguna objeción a este
concepto?
R- Me gusta la pregunta que viene del auditorio. Obviamente, ésta en sí
misma tiene un trasfondo completamente reaccionario. Sin embargo, me apresuro a
responderla.
¿Piensan acaso ustedes, señores, que el Ego puede Evolucionar? ¿Suponen
que disolverlo es Evolución? Cualquier Clarividente educado podrá verificar los
procesos involutivos del Yo, del Mí Mismo, del Sí Mismo.
Es asombroso verificar cómo se precipita el Ego por el camino
involutivo, descendiendo por las escalas Animal, Vegetal y Mineral, cuando
hollamos la "Senda de la Revolución de la Conciencia".
¿O es que pensáis, amigos, que con la disolución del Ego la Esencia
reinicia un nuevo ascenso evolutivo, adherida a la Rueda del Samsara?
¿O es que vosotros creéis que el Ser, el Espíritu, ha de vivir
perpetuamente embotellado entre los procesos evolutivos de la Naturaleza y del
Cosmos?
Nosotros jamás hemos negado las Leyes de la Evolución y de la
Involución; únicamente las aclaramos.
Los procesos evolutivos e involutivos corresponden exactamente a la Gran
Rueda del Samsara. Tales procesos no podrían repetirse infinitamente en el
Mundo del Espíritu, porque ello significaría de hecho esclavitud perpetua.
Recordad amigos que Jesús, el Gran Kabir, jamás quiso embotellarse en el
"dogma de la evolución".
Aquel Gran Hierofante sólo nos habló de la "Senda de la Revolución
de la Conciencia", del "camino angosto, estrecho y difícil que nos
conduce a la Luz y que muy pocos son los que lo hallan".
¿Cuándo vais a entender esto, señores? ¿En qué época? ¿Cuándo os vais a
resolver a entrar por "la puerta estrecha y el camino angosto"? ¿O es
que acaso vosotros queréis corregirle la "plana" a Jesús el Cristo?
Aquellos que disuelven el Ego alcanzan la Transformación Radical, y eso
es Revolución Total.
P- Maestro, me parece un concepto de total injusticia y contrario al
amor con que se identifica al Gran Arquitecto del Universo; el que se admita
que después de haber alcanzado el estado humano, y desarrollado el intelecto a
las alturas que actualmente nos encontramos, en que maravillan los adelantos y
las proezas de los hombres de ciencia modernos, tengamos que regresar al estado
de caballos, perros y cerdos. ¿Cómo puede siquiera someramente aparecer tal
concepto en la mente del hombre racional e inteligente? ¡Francamente, creo que
esto insulta la eminente dignidad del hombre, hecho a imagen y semejanza de
Dios!
R- Veo allá en el auditorio a un caballero que intenta corregirle la
"plana" al autor de la Doctrina de la "Trasmigración de las
Almas", al Gran Avatara Krishna, el cual vivió mil años antes del Cristo.
Jamás dijo el Gran Avatara Hindú que el Chakra del Samsara girara al
revés, que la Rueda del Arcángel Haritón se procesara a la inversa, deteniendo
su marcha para girar en sentido contrario.
Señores y señoras, la Rueda del Arcano 10 del Tarot siempre sigue su
curso, jamás se devuelve.
Cualquier automóvil puede retroceder, mas la Rueda del Samsara nunca
retrocede.
Repetición de ciclos de acuerdo con la Ley de Recurrencia es diferente,
y esto lo vemos comprobado en los "Días y Noches de Brahma", con su
repetición siempre incesante; en las estaciones que cada años se repiten; en
los diversos Yugas Cosmológicos que nunca dejan de repetirse, etc., etc., etc.
Nada de esto es retroceso, amigos míos; todo esto se mueve de acuerdo
con la Rueda; todo esto forma parte del Movimiento Continuo.
Sin embargo, es necesario entender que la Ley de Recurrencia se repite
en espirales ya más elevadas, ya más bajas. La Espiral es la curva de la Vida.
Si hemos agotado los diversos procesos de humanoide, obviamente debemos
subir o bajar. Algunos suben, otros caen en la Involución Sumergida.
Ascienden aquellos que han disuelto el Ego; descienden aquellos que no
lo han disuelto.
Los victoriosos se convierten en Budhas, en Maestros; los fracasados,
después de la Muerte Segunda anunciada por nuestro Señor el Cristo, por Juan en
el "Apocalipsis", se transforman en Elementales de la Naturaleza.
No existen retrocesos, sino continuidad de ciclos o períodos de
manifestación cósmica.
Ya dijimos en pasadas pláticas que todos estos ciclos o períodos están
contados, y en ello no hay retroceso.
La Rueda avanza, jamás se devuelve. Se comienza por el ciclo número 1 y
se termina con el 3.000. La cuenta de ciclos o períodos de manifestación nunca
marcha a la inversa, por lo tanto, la matemática demuestra claramente que la
Doctrina de la "Trasmigración de las Almas" es exacta.
Grave sería, señores y señoras, que el Ego no tuviera un límite y que continuara
eternamente desarrollándose y desenvolviéndose. Piensen ustedes en lo que esto
significaría: Jamás tendría el mal del mundo un límite; se extendería
victorioso por los espacios infinitos y dominaría los Siete Cosmos. En este
caso, sí habría injusticia.