CAPÍTULO XIX
GUERRA EN LOS CIELOS
Amigos míos, damas y caballeros que me escuchan, vamos esta noche a
estudiar el tema relacionado con la "Guerra en los Cielos".
Se ha hablado mucho sobre la gran rebelión de los Ángeles contra el
Eterno; se ha afirmado que Miguel con sus Huestes de Luz hubo de pelear contra
el Dragón y sus secuaces.
Todo esto, amigos míos, es completamente simbólico; hay que saberlo
entender para no caer en el error.
En pasadas pláticas dimos amplias explicaciones sobre el Diablo, el
Dragón, y ahora entraremos más a fondo en toda esta cuestión.
Entre paréntesis, quiero contarles a todos los aquí presentes que yo
tengo una apuesta con el Diablo, y esto podrá sorprenderles un poco...
En cierta ocasión, no importa ahora la fecha ni la hora, sentados los
dos frente a frente ante una mesa, escuché de labios de mi propio Lucifer
Intimo las siguientes afirmaciones:
-"Yo a ti te venceré en la Castidad, y te lo voy a demostrar; tú
conmigo no puedes"...
-"¿Quieres hacer una apuesta conmigo?”
-"Sí, contestó Satán, estoy dispuesto a cazar la apuesta. ¿Por
cuánto cazamos la apuesta?”...
-"Por tanto, y está hecho".
Me alejé de aquel personaje que no es más que la Reflexión de mi propio
Logos Intimo, tratándole en verdad un poco mal...
En nombre de la verdad, quiero decirles a ustedes, amigos míos, que
hasta el momento actual estoy ganando la apuesta, pues el Diablo conmigo no ha
podido; de ninguna manera ha logrado hacerme caer en tentación, aunque he tenido
que librar con él tremendas batallas.
La guerra pues, es tremenda; estoy venciendo al Dragón y puedo decir que
le tengo derrotado.
Esto es lo mismo que hizo Miguel contra Lucifer, la misma lucha de todo
Iniciado contra su Dragón.
Así como Miguel venció a todos los Ángeles Rebeldes, así también cada
uno de nosotros debe vencer y desintegrar a todos los Yoes Diablos o Agregados
Psíquicos que personifican nuestros errores.
Mirado desde otro ángulo este asunto de la Guerra en los Cielos,
encontramos que tal alegoría representa también la lucha que hubo entre los
Adeptos primitivos de la Raza Aria y los Brujos de la Atlántida, los demonios
del océano, etc., etc., etc.
Es incuestionable que después del sumergimiento de aquel viejo continente,
los Magos Negros de la Tierra Antigua, tragada por las aguas, continuaron
atacando incesantemente a los Adeptos de la nueva raza a la cual nosotros todos
pertenecemos.
La alegoría pues de la Guerra en los Cielos, tiene variados
significados: Puede simbolizar sucesos religiosos, astronómicos, geológicos y,
además, posee un sentido cosmológico muy profundo.
En la Tierra Sagrada de los Vedas, se habla mucho de las batallas de
Indra contra Vritra. Obviamente, el resplandeciente Dios Indra es llamado por
los sabios "Vritrahan" por ser el matador del Dragón, en la misma
forma en que Miguel es el vencedor del mismo.
Es claro que todo Iniciado que mate o venza al Dragón es tragado por la
Serpiente y de hecho se convierte en "Serpiente", como Wotán.
Sin embargo, las tentaciones sexuales suelen ser espantosas, raros son
aquellos que no caen en tentación.
Satán, el Dragón, Lucifer, o como queramos llamarle, hace tremendos
súper-esfuerzos para hacer caer en tentación al Iniciado, y es claro que casi
todos fallan, por eso es que es muy difícil conseguir gentes Auto-Realizadas.
La debilidad de las personas se encuentra precisamente ahí, en el sexo, y por
muy fuertes que se sientan, a la larga sucumben.
Es pues eso de la Guerra en el Cielo algo terrible, casi imposible de
describir con palabras (las tentaciones sexuales no son cualquier cosa)...
¿Es acaso muy fácil vencer al Dragón? Lo más grave de todo esto es que
la gente tiene vivo el Ego; los Demonios Rojos de Seth no han muerto, y la
Conciencia de cada cual, embutida entre sus Agregados siniestros, funciona en
verdad dentro de su propio condicionamiento, y hasta se justifica lavándose las
manos como Pilatos, o aplazando el error diciendo: "Hoy no pude, pero
después con el tiempo triunfaré", etc., etc., etc.
Así en esta forma son muy raros los "Migueles" que vencen al
Dragón; hay que buscarlos con la Linterna de Diógenes; estas gentes son
demasiado débiles, frágiles, ignorantes y absurdas.
Se ha hablado también mucho sobre los Ángeles caídos en los viejos textos
de la antigüedad clásica, mas esto no lo entienden los ignorantes ilustrados,
ni los "bribones del intelecto".
Cualquier Gurú-Deva que caiga en la generación animal, se convierte de
hecho en un Ángel Caído, y hasta en un demonio.
Es incuestionable que cuando algún Adepto comete el crimen de derramar
el Vaso de Hermes, resucitan dentro de sí todos los Elementos Inhumanos que
antes había desintegrado, y por tal motivo se hace de hecho un demonio más.
Hemos llegado pues a la raíz de un tema muy discutido, demasiado
estudiado y raras veces comprendido.
Lo que sucede es que para poder comprender esta cuestión se necesita
haberla vivido; de nada sirven aquí las suposiciones o los vanos racionalismos.
Como quiera que yo viví todo esto en un remotísimo pasado arcaico,
cuando multitud de Bodhisattvas Lemures cometieron el error de caer en la
degeneración animal, por eso puedo dar testimonio sobre todo esto, y
explicarles crudamente tal como es, y sin suposiciones ni utopías de ninguna clase.
A mi no me importa que la gente me crea o no me crea; estoy diciendo lo
que he vivido, y eso es todo; por lo demás, allá se los halle cada cual con su
vida; afirmo lo que me consta, lo que he podido ver, oír, tocar y palpar...
La cuestión de los Ángeles caídos está representada en el Indostán con
las luchas religiosas de Iranios contra Brahmanes; Dioses contra Demonios;
Dioses contra Asuras, tal como figura en la Guerra del Mahabharaata, etc., etc.
Esto de las batallas contra el Dragón podemos verlo también en los Eddas
Escandinavos, donde aparecen los Ases guerreando contra los gigantes helados:
Asathor contra Jotums.
Quiero pues, amigos míos, que comprendan la necesidad de pelear contra
el Dragón; quiero que entiendan que deben vencerlo en batallas campales, si es
que en verdad aspiran ustedes a convertirse en Serpientes de Sabiduría y en
Dioses terriblemente Divinos.
Por favor, les ruego que salgan de la ignorancia en que se encuentran;
les suplico que estudien estos libros y que los vivan; me duele en verdad
verles a todos ustedes convertidos en sombras débiles y miserables.
P- Maestro, ¿quisiera explicarme si al caer una persona que esté
trabajando en la Fragua Encendida de Vulcano resurgen en ella el Yo o los Yoes
que haya logrado desintegrar?
R- Distinguida hermana gnóstica, es incuestionable que con cualquier
caída sexual, resucita de hecho y por derecho propio algún elemento subjetivo
infrahumano. Por eso nuestro Señor el Cristo dijo: "El discípulo no debe
dejarse caer, porque el discípulo que se deja caer tiene después que luchar
muchísimo para recuperar lo perdido".
P- Maestro, nos habla usted de la Guerra en los Cielos, y sabemos por
las enseñanzas que las peleas contra el Enemigo Secreto deben hacerse en el
Averno, es decir, bajando a los Infiernos. ¿Podría aclararme esto?
R- Amigos, es incuestionable el sentido alegórico de todos los
escritores religiosos, ya sean estos cristianos, budhistas, mahometanos, etc.,
etc. El asunto éste de "Cielos" se refiere a estados de Conciencia;
indubitablemente, nuestros distintos estados Conscientivos son alterados en la
lucha. La batalla contra el Enemigo Secreto puede llevarnos a la liberación
definitiva o al fracaso radical.
Ciertamente, resultaría incongruente suponer siquiera por un momento,
tentaciones pasionarias en Regiones Divinales inefables; por este motivo
debemos traducir aquí la palabra "Cielos" como estados de Conciencia
o como funcionalismos de la Esencia, etc., etc., etc.
P- Maestro, cuando usted hablaba de que cazó apuesta con su Lucifer
Intimo, ¿podemos entender que el monto de ésta es su propia Alma?
R- Amigos, hermanos gnósticos, existen las valorizaciones y las
desvalorizaciones del Ser. Existen también Capitales Cósmicos equivalentes a
virtudes.
El monto de tal apuesta se basa en determinado Capital Cósmico; éste se
valora en forma similar a como se valoran las monedas del mundo, y por ende
quedaría desprovisto de cierta cantidad de virtudes, y devaluado o
desvalorizado íntimamente. Creo que con lo aquí he expresado, los hermanos de
este auditorio me han entendido.
P- Maestro, se nos ha hablado que trabajando en la Fragua Encendida de
Vulcano se puede desintegrar el Ego. ¿Qué nos puede decir al respecto?
R- Distinguida dama, ya en pasadas pláticas hablamos muy ampliamente
sobre el modus operandi para la disolución del Mí Mismo, del Sí Mismo.
También hicimos amplias explicaciones sobre el mismo tema en nuestro
libro titulado "El Misterio del Áureo Florecer". Entonces dijimos que
había necesidad de trabajar con la Lanza de Eros, durante el Coito Químico o
Cópula Metafísica.
Creo pues que este auditorio ya no ignora nuestros procedimientos
Gnósticos, Esotéricos; lo más importante consiste precisamente en saber orar
durante el Sahaja Maithuna.
En tales instantes hay que suplicar a la Divina Madre Kundalini
particular (porque cada cual tiene la suya), para que ella elimine el error que
necesitamos erradicar o extirpar de nuestra propia Psiquis.
Es indiscutible que la Electricidad Sexual Trascendente puede reducir a
cenizas a cualquier Defecto Psicológico.
Indudablemente, nuestra Madre Divina Kundalini, manejando con destreza
la Pica Santa, podrá volver polvo a cualquier Agregado Psíquico, a cualquier
Defecto íntimo.
También dijimos en pasadas cátedras que se hace necesario primero, haber
comprendido el defecto que queremos extirpar de nuestra naturaleza; es
ostensible que sólo por medio de la Técnica de la Meditación podemos comprender
en forma íntegra cualquier error.
Comprensión y Eliminación son básicos para la Disolución del Mí Mismo,
del Sí Mismo.
P- Maestro, ¿quisiera explicarnos si derramando el Vaso de Hermes se
desarrolla el Órgano Kundartiguador?
R- Distinguidas damas y caballeros, es urgente comprender que cuando se
derrama el Vaso de Hermes en forma continua y habitual, se desarrolla también
el Abominable Órgano Kundartiguador, la famosa Cola Satánica de los Tenebrosos,
el Fohat Negativo, siniestro, que a la larga nos conduce por la vía
descendente, infrahumana, hasta el Abismo y la Muerte Segunda.
P- Maestro, quisiera decirnos si trabajando en la Fragua Encendida de
Vulcano sin derrame del Vaso de Hermes, pero sin desintegrar el Yo Pluralizado,
a la larga también se desarrolla el Órgano Kundartiguador?
R- Amigos, distinguida dama que hace la pregunta, se hace muy necesario
comprender la necesidad de una Conducta Recta cuando se trabaja en la Forja de
los Cíclopes.
Aquel que no muere en Sí Mismo, aquel que no disuelve el Ego, a la larga
desarrolla el Abominable Órgano Kundartiguador, aunque esté trabajando en la
Fragua Encendida de Vulcano (la Sexo-Yoga).
Ya dijimos en precedentes capítulos que el Abominable Órgano de todas
las Fatalidades se desarrolla en los adúlteros, en los que traicionan al Gurú,
en los sinceros equivocados acostumbrados a justificar delitos, en los
iracundos y perversos, etc., aunque estén trabajando con el Tantrismo Blanco,
aunque no derramen el Vaso de Hermes.
Sólo muriendo en Sí Mismos y trabajando de verdad en la Novena Esfera, y
sacrificándose por nuestros semejantes, es como podemos desarrollar en nuestra
naturaleza íntima, la Serpiente Ígnea de nuestros Mágicos Poderes.
Mucho más tarde hemos de vencer al Dragón totalmente, si es que en verdad
anhelamos ser devorados por la Serpiente para convertirnos en
"Serpientes".
P- Maestro, la batalla que libró el Arcángel Miguel contra el Dragón y
los Ángeles Rebeldes, ¿debemos entender que la hizo con la Lanza de Longinus?
R- Mis amigos, la Lanza de Longinus es la misma Lanza de todos los
pactos mágicos, la misma con que San Jorge hiriera a su Dragón.
No hay duda de que esta Pica Santa, esta Asta de Aquiles, es el emblema
maravilloso de la Energía Sexual con la cual podemos incinerar, quemar, destruir
radicalmente a las diversas partes del Mí Mismo, del Ego, del Yo Psicológico.
P- Venerable Maestro, ¿qué es lo que alegorizan los Ángeles Rebeldes?
R- Amigos, se dice que Miguel peleó contra el Dragón y sus Ángeles
Rebeldes, como tenemos que hacerlo nosotros contra el Lucifer Intimo y los
Agregados Psíquicos; se trata de luchas interiores, secretas, terribles y muy
dolorosas.