CAPÍTULO VIII
CUARTO CIRCULO INFERNAL O ESFERA SUMERGIDA DEL SOL
Distinguidos amigos, vamos esta noche a
estudiar conscientemente el Cuarto Círculo Dantesco, ubicado en las
Infradimensiones naturales, bajo la Región Tridimensional de Euclides.
Quienes hemos pasado por los diversos procesos esotéricos
trascendentales en las Dimensiones Superiores, hemos podido verificar, por sí
mismos y en forma directa, el crudo realismo del Reino Mineral Sumergido Solar.
Incuestionablemente, en los Infiernos Solares del resplandeciente astro
que da vida a todo este Sistema Solar de Ors, no vemos los grotescos
espectáculos dantescos de los Infiernos Terrestres.
Es obvio que en el Reino Mineral Sumergido Solar, existe la pureza
mineral más perfecta.
Indubitablemente, en el radiante astro que es el corazón mismo de este
gran sistema en el cual vivimos, nos movemos y tenemos nuestro Ser, sólo moran
dichosos los Espíritus Solares.
Como quiera que existen individuos sagrados y eternos, no es posible
pensar en fracasos contundentes y definitivos, como los de nuestro mundo
terráqueo.
Resulta pues evidente el hecho concreto de que no existen moradores
tenebrosos en las Infradimensiones naturales del Mundo Solar.
Otro caso, muy diferente, es el de las Infradimensiones de nuestro
planeta Tierra.
Resulta patético, claro y manifiesto, para todo investigador Esoterista,
los estados involutivos del Cuarto Círculo, bajo la corteza geológica de
nuestra Tierra.
Como quiera que el Sol es la fuente de toda vida, y el agente
maravilloso que sustenta toda existencia, de acuerdo con la Ley del
ETERNO-TROGO-AUTO-EGOCRÁTICO-CÓSMICO-COMÚN, obviamente, la antítesis fatal y
negativa de todo esto venimos a encontrarlo, realmente, en el aspecto
antitético Solar de la Cuarta Zona Sumergida Terrestre.
En esa Tenebrosa Región, en esos Infiernos Atómicos de la Naturaleza,
encontramos dos tipos específicos de gentes involucionantes: Quiero referirme
en forma enfática a los DERROCHADORES y a los AVAROS; dos clases de sujetos que
no pueden reconciliarse entre sí jamás, y que una y otra vez se atacan en forma
incesante.
Analizando esta cuestión de fondo debemos aseverar, solemnemente, que es
tan absurdo el despilfarro como la avaricia.
Dentro del proceso meramente Trogo-Auto-Egocrático-Cósmico-Común,
debemos permanecer siempre fieles a la balanza. Es claro que la violación de la
Ley del Equilibrio, trae consecuencias kármicas dolorosas.
En el terreno de la vida práctica podemos verificar, conscientemente,
las desastrosas consecuencias que devienen de la violación de la Ley de la
Balanza.
El pródigo, el derrochador, aquél que malgasta su dinero, aunque en el
fondo se sienta muy generoso, es indubitable que está violando la Ley.
El avaro, aquél que no hace circular el dinero, aquél que egoístamente
lo retiene en forma indebida, más allá de lo normal, ostensiblemente está
perjudicando a la colectividad, quitando el pan a muchas gentes, empobreciendo
a sus semejantes. Por tal motivo está violando la Ley del Equilibrio, la Ley de
la Balanza.
El derrochador, aunque aparentemente haga bien haciendo circular la
moneda en forma intensiva, es lógico que produce desequilibrio, no solamente en
sí mismo, sino también con el movimiento general de valores. Esto a la larga
ocasiona tremendos perjuicios económicos a los pueblos.
Pródigos y avaros se transforman en mendigos, y esto está comprobado.
Es indispensable, es urgente cooperar con la Ley del
Eterno-Trogo-Auto-Egocrático-Cósmico-Común, no entorpecer el equilibrio
económico, no dañarse a sí mismo, no perjudicar a los demás.
Como quiera que muchos ignoran lo que es la Ley del
ETERNO-TROGO-AUTO-EGOCRÁTICO-CÓSMICO-COMÚN, conviene aclarar lo siguiente: Esta
Gran Ley se manifiesta como recíproca alimentación de todos los organismos.
Si observamos cuidadosamente las entrañas de la Tierra, encontraremos el
cobre como centro de gravedad de todos los procesos evolutivos e involutivos de
la Naturaleza.
Si aplicamos la fuerza meramente positiva a dicho metal, veremos con la
Clarividencia Objetiva, desarrollos evolutivos extraordinarios. Si aplicamos la
fuerza negativa, podremos evidenciar en forma directa impulsos involutivos,
descendentes en todos los átomos de dicho metal. Si aplicamos la fuerza neutra,
veremos procesos de estabilización atómica en tal metal.
Muy interesante es, para los investigadores esoteristas, contemplar las
radiaciones metálicas del cobre entre las entrañas vivientes del organismo
planetario.
Uno se asombra al ver como las emanaciones del mencionado metal, animan
a su vez a otros metales, a tiempo que como recompensa, se alimenta también con
las emanaciones de los mismos.
Hay pues intercambio de radiaciones entre los distintos metales que
existen en el interior de la Tierra; hay recíproca alimentación entre los
metales, y lo que más asombra es el intercambio de radiaciones entre los
metales que existen en el interior de la Tierra y aquellos que subyacen dentro
del Reino Mineral Sumergido, en otros mundos del Sistema Solar. He ahí la Ley
del ETERNO-TROGO-AUTO-EGOCRÁTICO-CÓSMICO-COMÚN en plena manifestación. Esta
Gran Ley, permite la convivencia entre los mundos.
Esta alimentación recíproca entre los planetas, este intercambio de
substancias planetarias, deviene originando el equilibrio de los mundos
alrededor de sus centros gravitacionales.
Con otras palabras diremos lo siguiente: Existe recíproca alimentación
entre las plantas, entre los minerales, entre el organismo de toda especie,
etc., etc., etc.
Los procesos económicos y humanos, las fluctuaciones de la moneda, el
debe y el haber financiero, el intercambio de mercancías y monedas, la economía
particular de cada cual, lo que cada uno recibe y gasta, etc., etc., etc.,
pertenece también a la Gran Ley del eterno-TROGO-AUTO-EGOCRÁTICO CÓSMICO COMÚN.
Es claro, repetimos, es evidente que, en nuestro Sistema Solar, el
radiante astro que nos ilumina, es de hecho el administrador de esta suprema
Ley Cósmica. No sería posible el funcionalismo de tal Ley violando todo
equilibrio.
Ahora podemos explicarnos, claramente, el motivo fundamental por el cual
pródigos y avaros, alteran la balanza de pagos y ocasionan funestas
consecuencias en el equilibrio Cósmico y humano.
Quienes violan la Ley, en alguna forma deben recibir su merecido. No es
pues extraño encontrar en la antítesis Solar, en el Cuarto Círculo Dantesco, a
los pródigos y a los avaros.
P- Querido Maestro, nos ha hecho usted una exposición en verdad
trascendental, sobre el Cuarto Círculo Dantesco; informándonos que ahí moran
tanto los pródigos como los avaros. ¿Tendría inconveniente en explicarnos qué
tipo de sufrimientos pueden padecer los seres que ahí habitan?
R- Amigo mío, su pregunta me parece bastante interesante, y me apresuro
a responderle...
Como quiera que en los Mundos Sumergidos sólo vemos resultados, le
invito a la reflexión. Pregúntese a sí mismo qué es la avaricia; en qué se
parece un avaro a un mendigo; cuál es la vida de los avaros, sus enfermedades,
sus padecimientos, en qué forma mueren.
Vayamos al otro extremo. Pensemos por un instante en la persona que ha
derrochado toda su fortuna. ¿En qué situación queda? ¿Cuál es la suerte de sus
hijos, de su familia en general? Etc., etc., etc.
En el Casino de Montecarlo, se conocieron muchos casos de suicidio.
Jugadores que quedaron en la miseria, que perdieron sus millones, se suicidaron
de la noche a la mañana. ¿Qué diremos ahora de estos dos tipos de gentes?
Amigos, en los Mundos Infiernos sólo existen resultados, y estos son
catastróficos, terribles, espantosos. En el Averno, desesperados, los pródigos
y avaros blasfeman contra la Divinidad; maldicen, se combaten mutuamente, se
sumergen en espantosa desesperación.
P- Lo que no entiendo, Maestro, es que si el Cuarto Círculo Dantesco es
mucho más denso y material que el Segundo, considerando que los culpables de
lujuria son los más grandes pecadores contra el Espíritu Santo, no obstante que
los pródigos y avaros cometen tanto daño, ¿no cree usted que el castigo mayor
debería ser para los primeros?
R- Caballero, señores, señoras, quiero repetir ahora lo que en forma
enfática manifestara claramente, en una plática anterior: El "pecado
original" es la lujuria, y éste sirve de basamento para todos los procesos
involutivos, descendentes, de los Nueve Círculos Dantescos, sumergidos entre
las entrañas de nuestro mundo. Sin embargo, es evidente que dentro de la suma
total de todos los procesos descendentes, resaltan, en cada una de las Nueve
Infradimensiones Naturales, ciertos defectos específicos, definidos,
intrínsecamente relacionados cada uno con su correspondiente círculo.
Es bueno saber, amigos, damas y jóvenes que me escuchan, que en el
Cuarto Círculo se hallan perfectamente definidos los pródigos y avaros. ¡Eso es
todo!
P- Maestro, como quiera que tanto el derroche como la avaricia, a mi
manera de ver, conciernen directamente con el hambre de los pueblos y de los
individuos; y que la Gran Ley del Eterno-Trogo-Auto-Egocrático-Cósmico-Común se
relaciona con el equilibrio, me parece que esto nos puede llevar directamente
al problema de la alimentación, y que seguramente esto también tiene que ver
con los sufrimientos que en el Cuarto Círculo Dantesco padeceremos, si no
guardamos un equilibrio en la balanza de nuestra nutrición. ¿Podría usted
decirnos algo al respecto?
R- Distinguido señor que hace la pregunta: Ya en nuestra plática pasada
sobre el Tercer Círculo hicimos énfasis sobre el caso de glotones.
Indudablemente, ellos en sí mismos y por sí mismos, violan la Ley del
Eterno-Trogo-Auto-Egocrático-Cósmico-Común llevando al interior de sus
organismos exceso de alimentos y bebidas. Es claro que toda violación de la Ley
de la Balanza ocasiona desequilibrio y el resultado es el dolor.
P- Maestro, estos seres que ingresan al Cuarto Círculo, ¿sólo son los
que ya han agotado el ciclo de las 108 existencias humanas?
R- Respetable señora que hace la pregunta: Permítame informarle en forma
enfática, categórica y definitiva, que todo aquél que ingresa a la Involución
Sumergida de los Mundos Infiernos, incluyendo a los habitantes del Cuarto
Círculo Dantesco, ya agotaron de hecho el ciclo de las 108 existencias.
Sin embargo, ya dije en una plática anterior que había casos
excepcionales. Quise entonces referirme en forma específica a los
definitivamente perversos, a aquellos que por su demasiada malignidad hubieron
de ingresar a la Sumergida Involución Infernal sin haber agotado todavía su
ciclo de existencias.
P- Por lo expuesto, llego a la síntesis de que en el Cuarto Círculo
Dantesco Solar, habitan todos aquellos que desequilibran la balanza de la
economía universal, o sea, desde el punto de vista puramente económico. ¿Estoy
en lo correcto, Maestro?
R- Caballero, amigo, su pregunta es correcta... Ciertamente no se puede
violar impunemente la Ley de la Balanza Económica Mundial, sin recibir su
merecido. Ley es Ley, y la violación de toda Ley trae dolor.
P- Querido Maestro; cuando hablaba usted de los glotones al tratar del
desequilibrio de la Balanza, por analogía se puede decir lo mismo de los que
voluntariamente, por ignorancia, carecen de la nutrición adecuada,
especialmente por desconocimiento de la Ley del
Eterno-Trogo-Auto-Egocrático-Cósmico-Común ¿Podríamos pues considerar que los
Ortodoxos de la religión de cocina, o sea, los vegetarianos, habitarían en el
Círculo que está usted tratando en esta conferencia?
R- Distinguido caballero que hace la pregunta: Permítame decirle con
entera claridad meridiana, que cada cual es libre de alimentarse como quiera.
Existen vegetarianos insoportables que han hecho de la comida una
"religión de cocina", y existen también sobre la faz de la Tierra
carnívoros sanguinarios, casi caníbales, que han destruido su organismo.
De todo hay en esta vida, y todos pecan por el desequilibrio, todos
violan la Ley de la Balanza, y el resultado de toda violación no es muy
agradable.
Empero, no está de más repetir que cada cual es libre de alimentarse
como quiera... Sin embargo, no debemos olvidar la Ley: Si destruimos nuestros
cuerpos, nos toca soportar las consecuencias...
Conviene especificar que en los Abismos existen también muchos
vegetarianos. Sin embargo, ninguno de ellos vive allí por el delito de ser
comedor de vegetales, sino por otras muchas causas y motivos.
En cuestiones de alimentación, que cada cual coma lo que quiera; lo
importante, repito, es no infringir la Ley. ¡Eso es todo!
P- Maestro, ¿podría decirnos si hay algún procedimiento o sistema que
nos pudiera enseñar para tener un perfecto equilibrio en la Balanza?
R- Distinguida dama, es bueno que usted entienda que su Mónada Interior,
su Chispa Inmortal, "su Padre que está en secreto", como dijera el
Evangelio Crístico, es el eterno regulador del proceso
TROGO-AUTO-EGOCRÁTICO-CÓSMICO-COMÚN. Él tiene poder para darnos y poder para
quitarnos.
Si nosotros actuamos de acuerdo con la Ley, si vivimos en armonía con el
infinito, si aprendemos a obedecer al Padre que está en secreto, así en los
Cielos como en la Tierra, jamás nos faltará el pan de cada día. Recuerde usted
la magnífica oración del Padre Nuestro, medite profundamente en esto,
escuche...
P- Maestro, ¿cómo podemos hacer la Voluntad del Padre si estamos
dormidos, si no le podemos ver ni escuchar?
R- Señora, señores, amigos, la Ley está escrita. Recuerde el decálogo de
Moisés. No infrinjáis los Mandamientos escritos, vividlos, respetadlos.
Si cada uno de los aquí presentes, si toda persona de buena voluntad se
propone vivir de acuerdo con la Ley y los profetas, hará la Voluntad del Padre,
tanto en los Cielos como en la Tierra.
Un día llegará en que el devoto del Real Camino despierte Conciencia.
Entonces podrá ver al Padre y recibir sus órdenes directas, y obedecerlas
conscientemente.
Primero hay que respetar la Ley Escrita, y después conoceremos los
Mandamientos del Bendito...
P- Maestro, ¿qué puede decirnos sobre la materialidad y las leyes que
gobiernan al Cuarto Círculo Dantesco Solar?
R- Respetable caballero, amigos, oídme bien: El Cuarto Círculo Dantesco
está constituido por átomos muchísimo más densos que aquellos que vienen a dar
forma y estructura a los 3 círculos anteriores.
Es evidente que cada átomo del Cuarto Círculo Tenebroso, lleva en su
vientre 384 átomos del Absoluto. Este tipo específico de átomos da a la Cuarta
Región Sumergida, un aspecto terriblemente grosero y material, inmensamente más
pesado y doloroso que aquél que se vive y se respira en los 3 círculos anteriores.
Sin embargo, no es de extrañarse uno el ver ahí, en aquellas Regiones,
tiendas, almacenes de todo tipo, mercaderías, carros, cosas de toda especie,
que al fin y al cabo, no son más que simples formas mentales groseras,
cristalizadas, por las mentes de los difuntos.
Todavía recuerdo un caso muy curioso: Una noche de esas tantas, metido
con mi Cuerpo Astral dentro de esa Tenebrosa Región del Tartarus, ante el
mostrador de un lujoso almacén (mera forma mental de un comerciante sumergido),
hube de llamar a Bael. Aquel terrible Mago de las Tinieblas, vestido con túnica
color de sangre y turbante oriental color rojo, vino hasta mí sentado en un
carro. Atrás, sus secuaces le traían empujando su carruaje. El izquierdo
personaje, Ángel caído, lumbrera del firmamento en otros tiempos, mirándome con
odio se lanzó sobre mí mordiéndome la mano diestra... Es claro que le conjuré,
y al fin aquel fantasma se perdió entre las tinieblas de la horrible Morada de
Plutón.
¡Oh amigos! Uno se asombra en esas Regiones al ver a tantos y tantos
explotadores de cuerpos y de Almas. Allí jugadores de loterías, y de barajas;
allí muchos sacerdotes y jerarcas, místicos que insaciables codician los bienes
ajenos.
Realmente, uno se llena de asombro al ver a tantos prelados y anacoretas,
penitentes y devotos que amaron a la humanidad a pesar de su avaricia, viven
todos esos perdidos de la Cuarta Región Sumergida creyendo todavía que van muy
bien, y lo más grave, es que jamás aceptarían el hecho concreto de que van mal.
P- Maestro, ¿podría decirnos si en este Cuarto Círculo Dantesco no hay
Maestros de la Logia Blanca, que instruyan a los que allí habitan con el
propósito de que comprendan que van mal?
R- Hierofantes de la Luz, Nirmanakayas de Compasión, Kabires
Esplendorosos, Hijos de la Llama, los hay en todas partes, y muchos de ellos
han renunciado a toda felicidad para vivir en las profundidades del Abismo, con
el propósito de ayudar a los decididamente perdidos.
Desafortunadamente, los habitantes del Tártarus odian a los Hijos de la
Luz, los califican de perversos, los llaman con el calificativo de
"Demonios Blancos", les maldicen y jamás les aceptarían la idea de
que van mal.
Los decididamente perdidos siempre creen que marchan por el camino del
Bien, de la Verdad y de la Justicia.
P- Maestro, ¿podría decirnos si en el Cuarto Círculo Dantesco hay aire,
fuego, agua, tierra o qué?
R- Distinguida señora, las personas muy avaras son gentes que se han
metalizado demasiado. Le invito pues, a comprender que el Cuarto Círculo es
esencialmente metálico o mineral, extremadamente denso.
Obviamente, las criaturas que viven en el agua, los peces, no ven el
elemento en que viven. Igualmente, quienes moramos en el Elemento Aire, no
vemos tal elemento. Así también, quienes viven en el elemento mineral, podrán
ver formas mentales, figuras de almacenes, cantinas, tabernas, bancos, etc.,
etc., mas no verán el elemento en que viven; éste será, para ellos, tan
transparente como el aire.
¿Qué diremos ahora del Elemento Agua? Obviamente es mediante este
elemento que se cristaliza el Eterno-Trogo-Auto-Egocrático-Cósmico-Común,
haciendo posible la recíproca alimentación de todas las criaturas. Si la Tierra
quedara sin agua, si los mares se secaran, si los ríos desaparecieran, morirían
todas las criaturas que habitan sobre la faz de la Tierra. Con esto queda
completamente demostrado el hecho concreto y definitivo, de que el agua es el
agente mediante el cual se cristaliza la Ley del
Eterno-TROGO-AUTO-EGOCRÁTICO-CÓSMICO-COMÚN.
En el Cuarto Círculo Dantesco, las aguas son negras y el elemento
fundamental, repito, es el mineral.